Salud

Cinco autoexámenes de salud que todas deberían hacerse

Más allá de los controles anuales con el médico, desde casa también se puede hacer mucho por la salud

lunes 10 de junio de 2019 - 7:17 am

Aparte de realizarte un chequeo médico, al menos, una vez por año, la prevención de las enfermedades puede comenzar desde nuestro propio hogar. Mirá estos cinco autoexámenes que complementan los estudios y pueden llegar a prevenir graves enfermedades.

1. Hacer un autoexamen de senos una vez al mes

No es un método de detención precoz infalible, pero tampoco es inútil. Además, a partir de los 45/50 años se debe realizar una mamografía cada dos años.

De todas maneras, no encontrarse un bulto no significa que no haya cáncer. Por eso hay que ver si los senos tienen un aspecto diferente, si presentan hoyuelos, arrugas, enrojecimiento, hinchazón, erupción o dolor.

El autoexamen consta de dos partes. La primera es observacional, mirándose al espejo y prestando atención a los posibles cambios que puedan existir en la piel, la forma o el volumen de la mama. Posteriormente se hace una palpación con la yema de los dedos de la mano contralateral, dividiendo la mama en cuatro cuadrantes y complejo areola-pezón.

2. Medir el perímetro abdominal

La grasa acumulada en el abdomen puede ser más peligrosa que los kilos de más. Cuando existe demasiada se tiene más riesgo de desarrollar síndrome metabólico, que aumenta el riesgo de padecer distintas enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca, diabetes, infarto agudo de miocardio o ictus.

Se considera obesidad abdominal cuando se superan los 102 centímetros en los hombres y 88 centímetros en las mujeres. Es posible medir el perímetro de cintura con una cinta métrica en el punto medio entre el último reborde de las costillas y el borde superior del hueso de la cadera.

3. Controlar la tensión arterial a partir de los 40

Las mujeres, además de los riesgos compartidos con los hombres, tienen factores de riesgo de sufrir ictus añadidos como, por ejemplo, el embarazo, el parto, la salud reproductiva en general y toda la revolución hormonal que ello ocasiona.

Es importante comenzar a controlar la tensión arterial con regularidad a partir de los 40 años. En el caso de tener familiares directos con hipertensión arterial, se debería iniciar la vigilancia de la tensión desde la juventud. A partir de esa edad, si la tensión es normal, hay que controlarla una vez al año, pero si está elevada, hay que acudir al médico.

4. Identificar los lunares del cuerpo

Conocerlos podría ayudarnos a detectar un cambio y así detectar a tiempo un posible cáncer de piel. Puede ser de ayuda fotografiarlos. Incluso existen aplicaciones para celulares que ayudan a ésto.

Es importante notar el color y el tamaño. Los especialistas se rigen bajo la norma ABCD: observar la asimetría, si presentan bordes irregulares, si son más grandes de 6 milímetros y, sobre todo, si ese crecimiento ha sido repentino.

Por otro lado, si tenemos todos los lunares más o menos homogéneos de un mismo color y súbitamente resalta uno entre todos los demás, también hay que ponerse en guardia.

5. Prestar atención ante los cambios en la menstruación

A los tres años de comenzar a tener relaciones sexuales, y desde los 25 a los 65, independientemente de si hay o no actividad sexual, es importante ir al ginecólogo. A través de exámenes podrá detectar lesiones producidas por el virus del papiloma.

Es importante observar el propio ciclo menstrual por si se van produciendo cambios significativos. Por ejemplo, si se observa sangrados mensuales muy abundantes durante la menstruación y durante las relaciones sexuales, un dolor exagerado o la sensación de masa abdominal hay que acudir al especialista.

También hay que observar cualquier cambio en el flujo vaginal, si hay olor desagradable, si duele o arde al orinar, han aparecido protuberancias o llagas en la zona de la vagina, ya que pueden ser síntomas de una enfermedad de transmisión sexual.

Fuente: Salud 360

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