Política

Bonadio: “La máquina de corrupción se instaló con Kirchner”

jueves 6 de junio de 2019 - 8:01 pm

“Se trata de una maquinaria de corrupción que, a nivel nacional, se instaló desde el comienzo mismo de la presidencia de Néstor Carlos Kirchner, permaneciendo enquistada en nuestra República Argentina, sin solución de continuidad, durante más de doce años”, escribió el juez Claudio Bonadio en el nuevo procesamiento que se dictó en la megacausa de los cuadernos y en donde se analizó la responsabilidad de Cristina Kirchner por la cartelización de la obra pública.

En su escrito, el juez le envió un mensaje a la ex presidente y sus defensores: “La actividad desarrollada por este Tribunal no se trata de una ‘persecución judicial’, sino de una verdadera investigación judicial”.

Para determinar qué rol cumplía la expresidenta en este esquema, Bonadio aludió a los dichos del financista Ernesto Clarens, que al declarar bajo la figura del arrepentido explicó “cómo era el mecanismo de recaudación de las empresas de la construcción más relevantes de este país y las máximas autoridades del Poder Ejecutivo Nacional”:  “Las empresas enviaban a sus oficinas a alguna persona encargada de entregar una suma de dinero (correspondiente a un porcentaje de los pagos realizados desde la Dirección Nacional de Vialidad), y luego coordinaba con el ex secretario de Néstor Héctor Daniel Muñoz (fallecido el 25 de mayo de 2016) y/o el ex secretario de Obra Pública José Francisco López  la posterior entrega de ese dinero, que tenía por destinatarios, en última instancia, a Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández”

En su fallo, Bonadio repasó que “mientras permaneció con vida Néstor Carlos Kirchner, Clarens expuso que procedía a entregarle el dinero a Muñoz en el Hotel Panamericano (propiedad de Juan Carlos Relats, y donde aquél tenía una habitación); aunque, si se trataba de sumas importantes (un millón de dólares estadounidenses, por ejemplo), las entregas se hacían directamente en el domicilio del matrimonio presidencial, esto es, en el edificio ubicado en la calle Uruguay 1306, esquina Juncal 1411”.

“Las entregas dinerarias se hacían semanalmente; al inicio en dos ocasiones, y luego, en una oportunidad, siendo que la suma total entregada fue superior a los 30 millones de dólares. Incluso mencionó información, transmitida por Muñoz, acerca del destino que se le daba a ese dinero, que viajaba en aviones oficiales hacia las ciudades de Río Gallegos y de El Calafate, y era resguardado en una bóveda instalada en el subsuelo de la residencia del matrimonio Kirchner-Fernández, en El Calafate”, se añadió.

El juez Bonadio advirtió en su fallo: “Lejos de tratarse de una leyenda urbana, estos datos fueron verificados”.

Bonadio también refirió que en “el allanamiento del domicilio de Cristina Fernández, ubicado en la intersección de las calles Padre De Agostini y Tehuelches, ciudad de El Calafate, Provincia de Santa Cruz, se encontró en el subsuelo una bóveda, siendo que, si bien su entrada tenía una puerta de madera, el contramarco de la misma era de acero”.

A criterio del juez, “también resulta muy gráfico en lo referente a la forma que se utilizó parte del dinero entregado a Héctor Daniel Muñoz en el domicilio de la calle Uruguay 1306 de esta ciudad y en la Quinta Presidencial de Olivos”.

“Volviendo al esquema de recaudación a través de los empresarios –dijo Bonadio–, Clarens también manifestó que López preparaba el listado de las empresas que recibirían los pagos de la Dirección Nacional de Vialidad, junto con la presidente Cristina Elisabet Fernández, aunque según López, esta última definía quién cobraba y quién no”.

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