Belleza

Consejos para secarte de forma correcta el pelo

Cómo usar el secador y demás elementos según tu tipo de cabello

miércoles 5 de junio de 2019 - 7:11 am

¿Te gustaría lucir un pelazo pero te cuesta mucho domarlo? Puede ser que no estés usando el secador como es debido o incluso que no sea el más adecuado para tu tipo.

Tenés que cambiar el secador si se da alguno de los siguientes casos: se te ha caído –por lo que es posible que antes o después se rompa la resistencia–, notás demasiado calor o tarda mucho en secarse el pelo y, sobre todo, si notás las puntas muy secas, precisamente después de usarlo.

El iónico es más caro, pero su motor con avanzada tecnología cierra por completo las cutículas, ofrece un secado más rápido, reduce el encrespamiento y es más silencioso.

Antes de usar el secador, aplicá siempre un spray protector térmico en el pelo para protegerlo del calor. Un cabello grueso soporta mejor la temperatura que uno fino. Aun así, lo mejor es seleccionar la temperatura no muy caliente, una posición moderada y aumentar, en todo caso, la potencia. El pelo se secará rápido sin dañarse.

Los cepillos térmicos de cerámica transmiten homogéneamente el calor y retienen la temperatura, por lo que es más fácil moldear el cabello. Además, gracias a los iones negativos que genera este material, se evita el encrespamiento al secarlo.

Antes de secar, aplicá una crema específica para rizos y definilos utilizando el difusor del secador, pero a baja potencia. Esponjá el rizo con la otra mano mientras usás el difusor, pero sin tocarlo excesivamente para que no se encrespe.

Nunca se debe secar un cabello empapado, sino ligeramente húmedo. Eliminá primero el exceso con una toalla, mejor si es de microfibra. Después, poné el secador a unos 35 centímetros del pelo, mientras pasás el cepillo.

Usá pinzas para dividir. Si lo secas mechón a mechón el acabado será más preciso. Usá la boquilla para dirigir mejor el aire y acelerar el alisado. Y si querés que tenga más movimiento, dale un toque de aire frío una vez hayas secado todo.

Si tenés mucha cantidad, no lo seques poniendo la cabeza boca abajo o ganarás mucho más volumen. Usá el secador junto a un peine con movimientos constantes y controlados de medios a puntas.Una vez seco, no lo toques. Aunque pienses que con eso lo controlás, lo único que conseguís es engrasarlo y  provocar encrespamiento por la fricción.

Si de todos modos no lo podés controlar, recurrí a un tratamiento con keratina en la peluquería para aportarle brillo, suavidad y reestructurar la fibra.

Fuente: Clara

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