Salud

Ocho mitos sobre el dolor de espalda

Qué hay de cierto, qué no y qué hacer frente a estas molestias

domingo 26 de mayo de 2019 - 7:02 am

El dolor de espalda es uno de los males más comunes de nuestra sociedad. Mucho se dice sobre sus causas y sobre cómo curarlo pero, ¿qué hay de cierto respecto a ciertos mitos?

“Es por la columna”

Falso, casi siempre es muscular. Puede deberse a un mal funcionamiento de la musculatura, a una alteración estructural de la columna (como hernia discal o estenosis espinal); o en menor medida a otra enfermedad que se manifiesta en la espalda (cáncer, infecciones, enfermedades metabólicas, digestivas, etc.).

“Si te duele, hacé reposo”

Los estudios científicos han demostrado que el reposo en cama, especialmente si dura más de 48 horas, hace perder tono muscular, prolonga la duración del dolor y aumenta el riesgo de que se repita.

Mantené el grado de actividad física que puedas, evitando solo lo que realmente desencadene o incremente el dolor.

“Tomá relajantes musculares”

No siempre. Salvo en unos pocos pacientes concretos, los relajantes han demostrado tener un efecto nimio y generar efectos secundarios, por lo que sus indicaciones cada vez son menos numerosas. Con respecto al paracetamol, no tiene más efecto que un placebo.

“Para prevenir, natación o mejor yoga”

Son buenos, pero no los únicos. Estos dos no implican ejercicio simétrico y no requieren esfuerzos bruscos. Pero los datos demuestran que cualquier ejercicio es válido.

Lo importante es ser constante. Conviene elegirlo en función de tus preferencias personales para ser regular. Si no lo has practicado nunca, mejor entrenar progresivamente.

“Es culpa de las malas posturas”

No, sigue siendo culpa de la musculatura. La higiene postural ha demostrado tener un efecto nimio y solo en situaciones extremas, en las que se mantiene una postura forzada durante horas o se acomete un esfuerzo realmente excesivo.

En cambio, una musculatura razonablemente desarrollada es indispensable para evitar el dolor, por lo que el deporte es más efectivo para proteger la espalda. Eso sí, hay que vigilar con posturas que mantenemos durante horas, como trabajar con computadora, etc.

“Duele más en caso de sobrepeso”

La mayoría de estudios científicos rigurosos demuestran que su efecto es mínimo o inexistente. El sobrepeso supone cierto aumento de carga para la columna vertebral, pero al distribuirse de manera relativamente homogénea por todo el cuerpo, no obliga a la musculatura a mantener un esfuerzo tan intenso como cuando el incremento de peso es asimétrico y modifica el centro de gravedad, como sí sucede durante el embarazo.

En general, para la espalda es más importante tener una musculatura suficientemente desarrollada y entrenada que evitar un sobrepeso moderado.

“Dormir en un colchón duro”

No, mejor de firmeza media. Es un mito muy extendido, pero “los estudios científicos han demostrado que, en contra de lo que creíamos antes, en comparación a un colchón muy firme, uno de firmeza media mejora significativamente más el dolor y el grado de discapacidad”, asegura el doctor.

Lo óptimo es que sea firme, en cuanto a que no se deforme, pero también suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna. También hay que vigilar qué almohada se usa.

“Mejor zapato plano que tacones”

Ni lo uno ni lo otro. Se ha demostrado que un zapato de taco alto, especialmente si es fino, aumenta la carga que soporta la columna e incrementa el esfuerzo que necesita realizar la musculatura lumbar. Y, eso es cada vez más así, a medida que la edad avanza y los discos intervertebrales se van desgastando. Por otro lado, uno completamente plano también implica mayor trabajo para la musculatura de la espalda y además puede desencadenar problemas en la rodilla.

Para andar, lo mejor es un zapato que sujete bien el pie, con un taco de entre 1,5 y 3 cm de altura y de horma ancha.

Fuente: Revista Clara

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