Opinión

La gula del emprendedor: cuando la voracidad te juega en contra

María Noel Lucano

Licenciada en Psicología - Epecializada en Coaching ontológico

jueves 23 de mayo de 2019 - 2:27 pm

La gula es el mecanismo humano representado por el apetito desmedido de comer y beber, desorden que lleva a la persona a perder el control de sus propios actos.

Haciendo un paralelismo, en algunas ocasiones, este apetito desmedido lo padece aquel emprendedor que inicia un negocio impulsado por el deseo de obtener resultados inmediatos, aferrándose a la promesa de éxito de la noche a la mañana, sosteniendo el afán de obtener un placer inmediato, es decir, a corto plazo. La gula del emprendedor?

Cuando una persona comienza un emprendimiento, en algunas ocasiones, actúa movido por gula, por las ansias de todo rápido y todo ya. La búsqueda de dinero fácil, lo lleva a no sacrificar la ganancia a corto plazo a cambio de construir un bienestar a largo plazo.

Comienzan con el pie izquierdo y en general, tiran la toalla apenas se presenta el primer obstáculo.

El afán desmesurado de riqueza, bienestar, éxito no les permite ver que los negocios son producto de un proceso que va paso a paso, y que no saltear etapas es lo que genera un futuro sólido.

Abarcarlo todo

En primer lugar, cuando una persona se encuentra iniciando un emprendimiento es habitual observar que quiera abarcar todo, y por todo se refiere tanto a todo tipo de proyectos como a todo tipo de tareas dentro de cada proyecto. Esto sucede principalmente por dos motivos, más allá de la falta de experiencia y conocimiento: por cuestiones económicas, por no contar desde el inicio con suficiente dinero para derivar algunas tareas a profesionales de otros rubros o por la necesidad de generar ingresos cuanto antes o por la dificultad que aparece a la hora de armar un equipo sólido de trabajo en el cual delegar ciertas actividades.

Un adecuado plan de acción, ajustado a la realidad del emprendedor en cuestión es lo que genera la posibilidad de definir qué acciones o decisiones son las más óptimas para cada etapa que se recorre en un emprendimiento. Y para esto es importante poder correrse de cierto lugar de omnipotencia y de voracidad que lleva a desear abarcar todo, hacerlo todo, hacerlo solo y hacerlo ya.
Para que un proyecto o concretamente un emprendimiento funcione es fundamental saber que no hace falta hacerlo todo una sola persona, que hay cosas que son derivables y hay otras que no, que no todo es urgente ni tiene el mismo nivel de importancia, que la paciencia y la tolerancia son indiscutibles y que la perseverancia marcará una diferencia importantísima entre quienes la aplican y quienes no.
La necesidad de constituir un eficaz equipo en el cual poder delegar algunas tareas para justamente tener tiempo y energía para abocarse a otras, se torna impostergable.

Hay emprendedores que comienzan con un negocio y pretenden empezar otro

Modificar ese apetito excesivo de tomar todo aquello que se presenta y abarcar más de lo que se puede, tiene como consecuencia lógica, el fin del propio proyecto.
Salir de la situación “devoradora” implica entre otras cosas aprender a decir NO. Saber colocarse límites a uno mismo y definir qué límites colocar al otro, para regular y ordenar permitiendo obtener claridad en las situaciones a atravesar.

¿Qué factores son importantes para que un emprendimiento funcione?
Llevar adelante un emprendimiento, sostenerlo en el tiempo y lograr que tenga éxito depende de varias cuestiones. Entre ellas, la pasión, la convicción, la templanza, la perseverancia, la flexibilidad, la apertura, la creatividad y el pensamiento estratégico son piezas fundamentales.
¿Cómo detectar si estas orientado y en eje en cuanto a tu proyecto?

Preguntas orientativas para detectar si sos un emprendedor devorador (esto puede jugarte en contra)

  1. ¿Querés abarcarlo todo?
  2. ¿Sentís que delegar no tiene sentido?
  3. ¿Pensás que nadie puede hacer las cosas tan bien como las haces vos?
  4. ¿Sos de los que ponen todos los huevos en la misma canasta? ¿O más bien te hallas cómodo diversificando tu energía e intereses?
  5. ¿Te resulta difícil enfocarte en una cosa por vez?
  6. ¿Necesitas encontrar resultados inmediatos para saber si algo funciona o para mantenerte motivado en lo que emprendas?

Es importante que seas sincero en tus respuestas y que registres lo que contestas.
La tendencia a querer abarcarlo todo, no saber/querer delegar, considerar que nadie estará a la altura de tus expectativas en cuanto a los proceso y los resultados, son indicadores de cierta conducta devoradora y omnipotente que lejos de beneficiar a un emprendimiento lo hace más vulnerable y le impide crecer.

A su vez, pretender que algo funcione cuando la energía el tiempo y la atención que se le dedica está siendo compartida con otros dos o tres proyectos más, en paralelo, suele ser también un factor que dificulta el fluir y la evolución de un emprendimiento. Porque una cosa es que dentro de un mismo negocio, por ejemplo la venta de productos de confitería, se ofrezcan variedad de productos (masas, sandwiches, tortas) y otra cosa es que se haga en paralelo una confitería y una librería, sabiendo obviamente que son dos productos diferentes, dos nichos de clientes diferentes y dos maneras de vender (marketing, publicidad, etc.) diferentes. Diversificarse a esos niveles solo genera desorden y un nivel de agotamiento importante.

En resumen, detectar el nivel de gula que se posee al iniciar un proyecto y trabajar en el desarrollo de las habilidades personales que permiten que un emprendimiento funcione, son condiciones indispensables para arribar al éxito de lo que se emprenda.

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