Salud

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: cómo identificarlo en adultos

Ocho señales para reconocer el TDAH

domingo 19 de mayo de 2019 - 7:39 am

La hiperactividad, como condición permanente en la conducta de una persona, está por lo general asociada a un síndrome denominado “Síndrome de déficit de atención e hiperactividad” (TDAH).

Esta afección es un trastorno de tipo mental que conlleva la aparición de una conducta persistente, caracterizada por: dificultades para mantener enfocada la atención, hiperactividad aguda sin causa aparente que la motive e impulsividad.

El TDAH se empieza a manifestar en las primeras etapas de la niñez, cuando el comportamiento del menor comienza a llamar la atención de los más cercanos y de extraños también.

Los síntomas en las personas adultas no suelen ser tan evidentes como los de los niños. Esta puede de alguna manera llegar a auto controlarse. Pero otros síntomas como la impulsividad, la inquietud constante y la dificultad para concentrase pueden continuar.

Aunque por lo general no suele causar otros problemas del tipo psicológico, sí se asocia a otros trastornos conductuales identificables en los adultos; los cuales presentan unos síntomas característicos:

1. Alteraciones del estado de ánimo

No son una consecuencia directa de padecer de TDAH, pero sí tienen reflejos en los cuadros de las personas que adicionalmente sufren de otros trastornos asociados al estado de ánimo; como la depresión o el trastorno bipolar.

Estos se agravan ante la presencia de patrones repetitivos de fracasos o frustraciones, que suelen evidenciarse en los adultos con TDAH.

 2. Presentan estados ansiosos

Derivan en preocupaciones de carácter abrumador, nerviosismo e inquietud; entre otros síntomas. Tienden a empeorar ante la presencia de nuevas exigencias o retos en el diario acontecer de la persona con TDAH.

3. Predisposición al padecimiento de otros trastornos psiquiátricos:

Los predispone a ser vulnerables a otros trastornos de carácter psicológico o psiquiátrico, como los de la personalidad, el trastorno explosivo de carácter intermitente y el uso o abuso de sustancias psicotrópicas.

4. Dificultades para el aprendizaje

Les cuestas más rendir en las áreas cognitivas de la educación, ocasionando que su desempeño sea inferior al estándar del resto de las personas con su misma edad.

Esta situación se pone de manifiesto en las bajas calificaciones que van obteniendo en las pruebas que miden los avances académicos del estudiante, producto de las dificultades que presenta para fijar la atención o de comprensión.

5. No concluyen sus proyectos

Tienen baja tolerancia a la frustración. Es por ello que se embarcan en la realización de varios paralelamente, para persistir en el que menos trabas le ofrezca; abandonando o posponiendo el resto de manera indefinida.

6. Les cuesta permanecer tranquilos en una posición

Su condición impulsiva los lleva a mantenerse en constante movimiento, incluso dentro de las horas de sueño, por lo que agitan los pies constantemente si están sentados o dan cortos pero acelerados pasos por la habitación.

7. Presentan propensión a la temeridad

Tienen tendencia a cavilar poco a la hora de asumir riesgos; tomándolos en muchos casos de manera insensata; por lo que es común verlos involucrados en problemas o accidentes.

8. Tienen problemas laborales

Son más propensos a cometer errores de descuido en el trabajo, por ser altamente desorganizados y distraerse con suma facilidad. Esto no les permite realmente concentrarse en lo que hacen, cometiendo errores con regularidad.

La hiperactividad en los adultos puede ser controlada, pero solo el especialista es la persona calificada para determinar cuál es el tratamiento más idóneo a seguir.

Fuente: La vida lúcida

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