Salud

Botulismo: causas, síntomas y tratamiento

Qué tipos hay y qué hacer al respecto

sábado 18 de mayo de 2019 - 7:37 am

El botulismo es una intoxicación que se genera mayoritariamente por la ingesta de alimentos envasados en malas condiciones. La causante de la enfermedad es la bacteria clostridium botulinum.

Hay básicamente tres tipos de botulismo: el causado por los alimentos, el causado a través de una herida y el botulismo infantil, que es el que se da en más ocasiones y afecta mayoritariamente a bebés de menos de un año. Si no se trata con urgencia, es potencialmente mortal.

La causa del alimentario es la comida en mal estado, especialmente enlatados y sobre todo en alimentos como las frutas, todos los vegetales y el pescado. Al ingerirlos se consume la toxina dañina que afecta al sistema nervioso y paraliza alguna parte del cuerpo.

Puede implicar una parálisis que dificulta la respiración y el habla y puede ser mortal. El originado por los alimentos aparece un día después de la entrada de la toxina en el organismo y suele causar estos síntomas:

– Dificultad para respirar.

– Dificultad hablar y tragar.

– Tener la boca seca.

– Sentir debilidad.

– Visión borrosa.

– Náuseas.

– Parálisis.

Si la bacteria penetra a través de una herida, la enfermedad se manifiesta diez días más tarde y presenta los mismos síntomas que la alimentaria.

 

En el caso del botulismo infantil, si la toxina llega a través de la miel, tarda unos dos días en aparecer y origina síntomas como estreñimiento, debilidad muscular, babeo constante y parálisis.

El médico necesita para confirmar el diagnóstico saber qué alimentos han sido ingeridos en los últimos días. También realizará una exploración física para comprobar si hay parálisis y debilidad muscular. Además acompañará este examen visual de análisis de sangre y de orina.

Si la causa son los alimentos, se planteará hacer una limpieza de estómago y administrará unos medicamentos. Si entra por una herida, es probable que se realice una intervención quirúrgica para eliminar el tejido infectado. Complementariamente, puede inyectarse antitoxina para frenar el avance dañino de la toxina. En algunos casos se administra antibióticos.

Si el envasado o enlatado es casero, hay que estar muy atentos para utilizar los métodos adecuados, entre los que destaca hervir los alimentos. No debemos ingerir alimentos que presenten un aspecto extraño o poco habitual aunque a veces el botulismo no degrada la apariencia del alimento. Las infusiones de aceite o ajo deben conservarse en la heladera. Los bebés no deben tomar miel antes de tener un año.

Fuente: La Vanguardia

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