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¿Cómo hizo? Hombre murió asfixiado tras quedar atrapado en un asiento de cine

Su pareja dijo que se había agachado para buscar unas llaves y un teléfono celular que se le habían caído a mitad de la película

jueves 16 de mayo de 2019 - 10:56 pm

Un hombre que fue al cine con su esposa murió luego de que su cuello quedara atrapado en un reposapiés electrónico.

El 9 de marzo Ateeq Rafiq y su mujer acudieron a una sala Gold Class, que cuenta con asientos electrónicos y servicio de coctelería, en el complejo Star City Birmingham, Inglaterra, y aunque todo parecía ir bien, en un momento de la película el joven de 24 años se dio cuenta de que le faltaban sus llaves y su celular, por lo que se levantó de su asiento con el reposapiés en posición elevada y se colocó debajo.

Su viuda, Ayesha Sardar, contó a la investigación cómo intentó, sin éxito, liberarlo mientras el equipo de cine de Vue intentaba levantar el reposapiés.

Aunque al final lograron sacarlo, la presión en su cuello provocó que sufriera un paro cardíaco.

Un experto en ingeniería que llevó a cabo las pruebas del asiento dijo al tribunal que alrededor de tres cuartos de tonelada presionaron el cuello del Sr. Rafiq.

En las redes sociales, Ayesha Sardar describió el drama que vivió con su esposo en sus últimos minutos: “Cuando sostuve tu mano por última vez, sentí que la apretabas con una fuerza diferente, una fuerza que indicaba que sabías que me ibas a dejar para siempre”, escribió.

El personal forense de Birmingham detalló que el cuerpo del Sr. Rafiq se había vuelto azul después del accidente, y que habían pasado entre 10 y 15 minutos antes de que lo liberaran.

La forense en turno, Emma Brown, dijo que su esposa había tratado de sostener el reposapiés cuando comenzó a caer sobre él, pero no pudo accionar los botones para detenerlo.

Los paramédicos llegaron y el Sr. Rafiq fue trasladado al hospital Heartlands, donde el 16 de marzo murió después de sufrir una lesión cerebral hipóxica “catastrófica”.

Charles Stephens Simmons, un experto en ingeniería mecánica, dijo que era absurdo que unos asientos de cine tuvieran tanta fuerza: “Hubiera sido más fácil instalar un mecanismo para manipular el reposapiés con la mano. No era necesaria tanta tecnología”.

El 27 de marzo Simmons-Jacobs acudió al cine como parte de las investigaciones. Ese día descubrió que los asientos de la “Gold Class” estaban equipados con una almohadilla de presión, lo que significa que los controles solo funcionaban cuando un cliente estaba sentado: después de que Rafiq se levantó de su asiento, la caja de control esperó cuatro segundos antes de devolver el reposacabezas y el reposapiés a sus posiciones originales, explicó el ingeniero.

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