Política

El Gobierno intenta desactivar la “bomba Cornejo” y no descarta una PASO entre Macri y otros dirigentes

El presidente del partido centenario planteó por primera vez la posibilidad de que "Macri no sea candidato". Desde el oficialismo siguen intentando poner paños fríos a una vieja tensión entre parte del radicalismo y la mesa chica del PRO, que se precipita de cara a las elecciones

jueves 16 de mayo de 2019 - 12:56 pm

La semana pasada en el despacho del jefe de Gabinete Marcos Peña en Casa Rosada, se dio un encuentro entre la mesa chica del Gobierno y los gobernadores radicales, encabezados por el titular del partido, Alfredo Cornejo. Según consigna Infobae, sobre la hora les cambiaron el horario y les avisaron de la ausencia de Mauricio Macri por cuestiones de agenda.

En la previa del encuentro, fuentes del radicalismo avisaron al citado medio que entregarían un documento con propuestas concretas concernientes al plano político y económico. La postura del Gobierno fue cauta: se trataría de una reunión más con el radicalismo, y la orden fue la misma: Rogelio Frigerio sería el encargado de estrechar a las partes y consensuar un diálogo común.

Sin embargo, la mesa chica del PRO no quiso negociar en cuenta a la propuesta radical de intervención estatal para la regulación de monopolios y oligopolios. Desde el radicalismo acuerdan en la necesidad de que el Estado establezca ciertas reglas de juego económicas para asegurar la competencia. Sin embargo, el Gobierno sigue firme en su postura sobre que la única manera de corregir la inflación es a través de un cambio estructural que lleve al equilibrio presupuestario. “No vamos a apelar a recetas fracasadas”, dijo Mauricio Macri su discurso en la cena anual del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

 

La bomba de Cornejo

 

En medio de la tensión entre el radicalismo y el PRO, que amenaza el entramado nacional de Cambiemos, sobrevuela el “Plan V” como un fantasma imposible de disipar pese a las frases contundentes de las primeras y segundas líneas del Gobierno. Parte de Cambiemos y el empresariado nacional no verían con malos ojos un paso al costado de Mauricio Macri, quien lleva la cruz de no haber podido dar certidumbre a los mercados y se debilita ante un crecimiento de Cristina Fernández de Kirchner en las encuestas.

Particularmente el radicalismo tiene una cuestión personal con el líder PRO. El partido centenario se ha sentido relegado en la gestión de Cambiemos, absorbida en sus centros dirigenciales por el espacio político porteño. Saben que son importantes en las provincias, pero no sienten la recompensa en la toma de decisiones.

En este sentido, ayer por a noche Alfredo Cornejo se cansó y tiró por primera vez la bomba: “No hay que descartar que Macri no sea candidato, creo que tenemos que estar abierto a todas las posibilidades”, dijo el líder radical.

En  el evento de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham), Cornejo nombró a Vidal como una alternativa concreta, al mismo tiempo que afirmó que Cambiemos “quedó chico y hay que reformularlo hacia una coalición más amplia”.

En ese sentido, nombró al gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, al mandatario provincial de Córdoba que viene de conseguir la reelección por un amplio margen, Juan Schiaretti, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.

El otro golpe fue para Marcos Peña: “Hay que buscar un jefe de Gabinete que tenga el poder suficiente” para encarar las reformas necesarias, dijo Cornejo.

A su vez consideró que “una PASO que puede ser Macri compitiendo contra otra figura es una opción, que podría ser un plan A” y, para aclarar la postura mayoritaria de la UCR de cara a la Convención Nacional del 27 de mayo, señaló: “No nos vamos de Cambiemos pero sí creemos que requiere una reformulación”.

 

La respuesta del Gobierno

 

El Gobierno entendió los dichos de Cornejo como una llamada de atención. Fue Frigerio quien instantáneamente salió a intentar aplacar los resultados y especulaciones de la bomba del titular de la UCR, al afirmar que no se descarta unas PASO donde Macri compita con otros dirigentes.

“El presidente va a hacer lo mejor para la Argentina, va a analizar el escenario con los socios de Cambiemos y no va a poner los personalismos por encima de las decisiones”, dijo el ministro del Interior.

Al referirse al pedido del radical Alfredo Cornejo de ampliar el poder político de la coalición gubernamental, Frigerio aseguró: “Hoy tuvimos una reunión habitual, con (Marcos) Peña y los gobernadores. Este tema se discutió. Creo que hay que ampliar la base de sustentación política de un espacio sin mucha fuerza en el Parlamento ni entre los gobernadores. Para gobernar mejor se necesita más volumen”.

Y se refirió de manera directa a la alternativa de que Macri acuda a una PASO.

“No es usual que dentro de un espacio le hagan una interna al Presidente. Pero lo que planteamos es que están abiertas todas las posiblidades, sobre todo también la ampliación de nuestro espacio. A mí hasta me parece necesario el trabajo de ampliación de la base de sustentación política de Cambiemos. Veremos cómo se resuelve eso desde el punto de vista operativo, si con unas PASO, si sumando dirigentes a Cambiemos o ampliando Cambiemos. Todavía no está claro eso, aún hay tiempo”, comentó en diálogo con Viviana Canosa en “Nada Personal” (Canal Nueve).

Por su parte, Mauricio Macri intentó descomprimir la situación haciendo un chiste. “Cornejo es así”, dijo el Presidente cuando le preguntaron qué pensaba de las propuestas electorales del presidente de la Unión Cívica Radical.

 

El entramado radical

 

Pese a la bronca de Cornejo, el entramado del partido centenario es diverso y complejo. El radicalismo se expone quebrado de cara a los comicios y la figura de Cristina Kirchner. La mayoría política de la UCR –liderada por Enrique “Coty” Nosiglia, Gerardo Morales, Mario Negri y Luis Naidenoff— sostiene la candidatura de Macri y rechaza un eventual acuerdo con Massa y Lavagna.

Pero hay una minoría partidaria, liderada por Ricardito Alfonsín y Fredy Storani, que ven que Macri traicionó el espíritu político de Cambiemos y que ya es necesario reconstruir una nueva alianza política para enfrentar al Presidente del PRO y a la ex presidente kirchnerista. Alfonsín y Storani sostienen que Lavagna debe jugar como pívot electoral y que las “fuerzas progresistas” deben acompañar su candidatura presidencial.

Por ultimo, Cornejo y un puñado de dirigentes provinciales pretenden golpear a Cambiemos desde adentro y plantear a María Eugenia Vidal como nueva líder política.

Todo esto saldrá a la luz en dos semanas, cuando se realice la Convención Nacional del radicalismo, adonde estas tres propuestas pujaran por ser la posición oficial del partido centenario.

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