Ataque a Héctor Olivares

Desestiman un “móvil político” detrás del ataque a Olivares: ¿fue un crimen por celos?

La ministra Patricia Bullrich dijo que el caso está "dilucidado". El blanco era el fallecido Yadón, y se sospecha que el tirador no era el dueño del auto sino un tercero

viernes 10 de mayo de 2019 - 10:19 am

La madrugada de este miércoles amaneció con un diputado riojano baleado y con su asesor, Miguel Yadón, muerto. Y si bien en un principio se creyó que el principal blanco de la balacera era el radical Héctor Olivares, la última hipótesis arroja que se trató de un crimen por celos contra Yadón.

En la madrugada de hoy, dos altas fuentes con acceso a la investigación confirmaron a Infobae la principal teoría que manejan los investigadores hasta el momento: Yadón habría tenido un vínculo con la pareja de Rafael Cano Carmona, una joven mujer de la comunidad gitana, lo que motivó el ataque, un crimen altamente torpe y descuidado en los parámetros de cualquier delito. La patente del Vento fue rápidamente detectada y la Dirección Nacional de Registro del Automotor entregó la información de su titular y su conductor autorizado. Todos ellos tenían domicilios a pocas cuadras del crimen. Podrían haber cambiado la patente, empleado una robada, una falsa. No lo hicieron.

El planeamiento para balear a Olivares y a Yadón, a simple vista, parece nulo.

Rafael Cano Carmona, cuñado de Juan Jesús Fernández, principal sospechoso de la balacera contra Olivares y Yadón

Cano Carmona, dedicado al rubro del transporte según datos de la AFIP, con domicilios históricos en Ibarlucena, Santa Fe, fue el primero en caer: la Federal lo encontró ayer por la tarde en un departamento de la calle Yrigoyen al 1300, que era su domicilio fiscal, su dirección más sencilla de encontrar. Será indagado en la mañana de hoy, luego de pasar la noche en una celda de la división Homicidios de la Federal.

La casa de Fernández, un departamento también en Congreso sobre la avenida Belgrano, también fue allanada ayer por la tarde luego de que cuatro policías de civil montaran una vigilancia en su puerta durante la mañana. El dueño del Vento, dedicado en los papeles a la venta ambulante de comida, todavía no fue encontrado, como tampoco su hijo. Son las últimas piezas sueltas del rompecabezas.

Sin embargo, la identidad del autor material, el tirador, el hombre de pelo negro y buzo azul, está en duda. Los investigadores trabajaban esta mañana en identificar a un tercero. Quien mató a Yadón no sería Juan Jesús Fernández o Cano Carmona, una hipótesis investigativa que cobra fuerza dentro del expediente.

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