Presión tributaria

Presión fiscal: La AFIP se queda con casi la mitad del sueldo de los trabajadores

Es por los aportes previsionales, la obra social y sobre todo la falta de actualización del mínimo no imponible de Ganancias

domingo 13 de abril de 2014 - 7:55 am

Cerca de la mitad del sueldo bruto de un trabajador va a parar a la AFIP. Al impacto creciente de Ganancias hay que sumar los descuentos de jubilación y de obra social, más la erosión adicional que implica el 21% de IVA, los ingresos brutos y otros impuestos y tasas. Y agregar la incidencia negativa del impuesto a los Bienes Personales sobre los ingresos de los empleados o trabajadores por cuenta propia que tienen un departamento pequeño y un auto y sobre los monotributistas y autónomos del impuesto “al cheque”.

“Un trabajador, sin cargas de familia, con ingresos brutos mensuales de $ 20.000 soporta descuentos del orden del 41,86%, como consecuencia del impacto que generan las cargas previsionales, el impuesto a las ganancias y el Impuesto al Valor Agregado contenido en sus consumos. Para un trabajador con ingresos de más de $ 25.000 la presión tributaria se eleva hasta un 46,45% del salario bruto. Y si se computan tributos como el impuesto sobre los ingresos brutos o las tasas municipales que se incorporan en el sistema de precios sin discriminación en el precio final del producto, los porcentajes suben significativamente ypueden hasta superar el 50% de los salarios brutos del trabajador”, aseguró la especialista Flavia Melzi.[pullquote position=”right”]Presión fiscal: La AFIP se queda con casi la mitad del sueldo de los trabajadores[/pullquote]

“Esto pone en evidencia la necesidad insoslayable de propiciar una reforma tributaria, que tienda a corregir estos desequilibrios, readecuando las escalas del impuesto y reestableciendo además un mecanismo de repotenciación automática que reduzca la discrecionalidad del Poder Ejecutivo en el establecimiento de las deducciones personales”, señala Melzi.

El planteo de Melzi se refuerza porque la desactualización del mínimo no imponible y demás descuentos y el congelamiento a los valores del año 2000 de las escalas salariales sobre las que se aplican las alícuotas de Ganancias.

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