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Insólito: jueza española citó a un perro a declarar contra su dueño

El hombre estaba acusado de maltrato animal

miércoles 8 de mayo de 2019 - 7:50 pm

La jueza española Sandra Barrera sorprendió a todos los asistentes a un juicio al pedir que pasara “la testigo perjudicada, la perra Milagros“. Así introdujo a la mascota, de raza pitbull, de un hombre al que se le imputa el delito por haber arrojado al animal a la basura en una valija.

La audiencia de juicio se realizó en la ciudad atlántica de Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias.

A su vez, la fiscal de Medio Ambiente aclaró que la testigo no podía hablar, pero que lo harían por ella el representante del ministerio público y un médico forense. Ambos explicaron las lesiones que tenía en su cuerpo y su estado actual.

El artículo 337 del Código Penal, reconoce que un animal es un ser vivo. De esta manera, cabía su citación para comprobar su evolución tras el episodio de maltrato sufrido. Luego, se realizó una exploración forense, con apoyo de la Fiscalía y el propio presidente de la Audiencia Provincial.

Un vocero del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) dijo que “la decisión de hacer comparecer a un perro en un juicio como testigo, algo poco habitual en la justicia española, e inédito“. Y agregó: “Se acordó con todas las partes, que lo consideraron un buen gesto para concienciar a la sociedad sobre el maltrato animal”.

En tanto, el acusado declaró por videoconferencia desde la ciudad de Sevilla, donde cumple prisión preventiva por otro hecho, acusado de robo: “El procesado admitió que había tirado la perra a un contenedor de basura el 30 de octubre de 2012“, dijo una fuente sobre el testimonio del acusado. Y añadió: “Lo hizo porque pensaba que estaba muerta tras haber sido agredida por otros perros de su propiedad”. También alegó que su pareja lo indujo.

Gracias a unos vecinos, la perra se salvó de morir aplastada por el camión de recolección de residuos. Cuando la vieron, abrieron un agujero en la valija para que pudiera sacar la cabeza y llamaron a las autoridades.

De esta manera, el perito forense afirmó que no había posibilidad de darla por muerta. Varios testigos comentaron que escucharon aullidos y vieron cómo el acusado llevaba la maleta con un perro que se movía con dificultad.

Su actual dueña la definió con una perra cariñosa y sumisa. La fiscal pidió nueve meses de prisión y dos años de inhabilitación para trabajar con animales. Sin embargo, la Fiscalía pidió una pena de nueve meses de prisión.

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