Paros y protestas

Desde el Gobierno minimizaron el paro: “Se pareció más a una manifestación”

Desde el ministerio de Hacienda, que conduce Nicolás Dujovne, en tanto, eligieron poner el foco en las pérdidas -que según sus cálculos- representaría la medida de fuerza: $34 mil millones de pesos

martes 30 de abril de 2019 - 7:11 pm

Mauricio Macri y su Gabinete minimizaron desde temprano el impacto del paro. El Presidente fue el primero en apuntar contra la medida de fuerza impulsada por el Frente Sindical: “Otros en un momento difícil del país deciden parar; nosotros no”, sostuvo.

Mientras tanto, en la residencia de Olivos, el jefe de Gabinete Marcos Peña desayunó con el resto de los ministros, quienes repitieron la principal conclusión: la adhesión a la medida fue escasa, con poca repercusión en las provincias y se pareció mucho más a una manifestación que a un paro general.

No fue en absoluto un paro general. Desde el punto de vista del alcance es un paro concentrado en SMATA (mécanicos y afines al transporte), camioneros, docentes y estatales. Hubo ausentismo pero por la dificultades para llegar. Fue algo muy sectorizado”, sostuvo el ministro de Producción y Trabajo Dante Sica ante la consulta de Clarín.

Cerca del ministro explicaron que el impacto casi no se sintió en el interior del país, con la excepción de ciudades como Rosario, donde el paro docente se hizo sentir especialmente.

En la previa, el Gobierno había presionado a algunos sindicatos con las convocatorias a conciliaciones obligatorias. El secretario de Trabajo Lucas Aparicio fue el encargado de notificar a los gremios. Sus voceros explicaron que solo actuó ante el pedido de las empresas involucradas, aunque tuvo escaso éxito: “La conciliación la pidieron las empresas y va haber sanciones. Hay cuestiones legales muy especificas. Este paro no lo acató la CGT. Entiendo como los pilotos y entran algunas cuestiones mas legales y especificas. Vamos a ir con todo lo que diga la ley”, sostuvo en diálogo con Mitre el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, uno de los funcionarios más locuaces.

Por otra parte, la seguridad ya se había convertido en otros de los ejes de la jornada. La ministra Patricia Bullrich, tras su visita a Olivos, siguió los pormenores y las detenciones desde su Cartera, aunque la responsabilidad de lo actuado recayó en el ministerio de Seguridad de la Ciudad, que encabeza Diego Santilli.

En el ala más dura del Gobierno afirman que el sector de los Moyano y de las CTA apuestan -como el kirchnerismo- a “una bola de nieve. Apuestan al ´cuanto peor, mejor´”, sostienen. “La paradoja -anotan- es que no pueden evitar revelar su naturaleza violenta y la gente no quiere volver a eso”, sostienen. Destacan, además, que “su público” -como llaman a los votantes- reclaman “orden” y que el Gobierno tome medidas.

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