Salud

Las señales que indican que apretamos los dientes cuando dormimos

martes 7 de mayo de 2019 - 7:38 am

Si te levantás con dolores faciales, de oído y/o de cabeza, podrías tener bruxismo. Consiste en un hábito involuntario que hace que aprietes y rechines los dientes, frotándolos o deslizándolos. Como consecuencia, las piezas dentales duelen y se aflojan, se destruye el hueso que las sostiene y puede causar problemas en la articulación temporomandibular.

Afecta tanto a adultos como a niños y se debe a una combinación de factores físicos, psicológicos y genéticos. Puede ocurrir por emociones como la ansiedad, el estrés, la ira y la frustración pero también a la actividad de masticar relacionada con el sueño.

La mayoría no es consciente de esto hasta que alguien más les comenta que pueden escuchar como crujen los dientes al dormir. A continuación, un listado de signos y síntomas que podés usar como guía para descubrir si tenés este hábito:

- rechinar o apretar los dientes;

- músculos mandibulares cansados o rígidos;

- mandíbula trabada (es decir que no se puede abrir o cerrar completamente);

- chasquidos mandibulares al abrir o cerrar la boca;

- dolor o inflamación de la mandíbula, cuello o rostro;

- dolor similar al de una molestia en el oído;

- dolor de cabeza;

- dientes aplanados, fracturados, partidos o flojos;

- esmalte dental desgastado;

- lastimaduras en la parte interna de la mejilla por morderse;

- alteración del sueño.

¿Qué hacer? El tratamiento apropiado depende de descubrir qué es lo que está causando. Con preguntas específicas y un examen dental, el odontólogo determinará la causa y el tratamiento ideal. Como consejos generales a tener en cuenta se pueden señalar:

- controlar el estrés o la ansiedad: aprender estrategias que promuevan la relajación –como la meditación– o conseguir asesoramiento psicológico;

- considerar cambios en el comportamiento, practicando la posición correcta de la boca;

- usar placas miorrelajantes desprogramadoras: son dispositivos de resina dura, rígida y transparente, que ferulizan la dentadura. Están diseñadas para inducir los movimientos mandibulares hacia una postura de mínimo trabajo para los músculos y de mínima carga para la articulación temporomandibular. Actúan como intermediarias entre los dientes, lo que reduce el desgaste dental al tiempo que relaja el sistema masticatorio.

Estrategias para prevenir el bruxismo (al menos el nocturno):

- practicar algún deporte para liberar el estrés y a dormir mejor;

- evitar el consumo sustancias estimulantes por la noche (café, té con cafeína, alcohol);

- buscar la manera de relajarse antes de acostarse (escuchar música tranquila, meditar);

- programar visitas periódicas al odontólogo.

Fuente: Lic. Yamila Plotequer / Conbienestar

COMENTARIOS