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Elecciones en España: ganó con gran diferencia Pedro Sánchez con el PSOE

Se trata de una cita central para el país y para Europa. Los españoles deciden entre un gobierno progresista encabezado por el socialista Pedro Sánchez o un giro radical hacia el ultraderechista Vox

domingo 28 de abril de 2019 - 7:20 am

Según los primeros datos del recuento de las elecciones españolas, y con el 90% escrutado, el PSOE de Pedro Sánchez se habría quedado con el 29.12% de los votos. Así, se quedarían con 124 bancas, mientras que Unidas Podemos tendrán 42, sumando 166 diputados. De esta manera no llegarían a la mayoría absoluta (176) y necesitarían el apoyo de otros partidos para gobernar.

El bloque de la izquierda le ganaría así al de la derecha, que se queda todavía más lejos del Gobierno: PP (65), Ciudadanos (57) y Vox (23) sumarían 145. La participación en las elecciones generales ha sido del 75,41%, nueve puntos más que en los comicios de 2016.

Entre las novedades de estas elecciones, las terceras generales en los últimos tres años y medio, este año no se realizaron los tradicionales bocas de urna. A las 20 (hora local), cuando cerraron los más de 23 mil colegios electorales que funcionaron con normalidad durante las once horas de votación, se dieron a conocer los datos de una encuesta realizada por la consultora GAD3, en base a varias oleadas telefónicas realizadas entre el 22 y el 27 de abril.

La alta participación de los casi 37 millones de españoles convocados a votar en estas elecciones anticipadas han revelado, entre las claves novedosas de interpretación, que ya no está garantizado el “quien gana gobierna”. Nadie puede asegurar que ese primer puesto en cantidad de votos vaya a garantizar la gobernabilidad.

A pesar de que en España no es obligatorio votar, la gente halló incentivo en un paisaje electoral novedoso, donde el histórico bipartidismo languideció en manos de una disputa con más actores políticos: cinco partidos -PP, PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox-, uno que debuta en estos comicios -Vox- y una derecha fragmentada que puede hacer naufragar cualquier intento de pacto post-electoral.

A las seis de la tarde, cuando aún quedaban dos horas de votación, la participación era del 60,75 por ciento, 9,5 puntos más que en las elecciones de 2016.

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