Salud

Cómo prevenir y tratar del codo de tenista y golfista

Causas, síntomas y tratamientos de estos dolores

sábado 4 de mayo de 2019 - 7:46 am

El codo de tenista, o epicondilitis, y el codo de golfista, o epitrocleitis, son lesiones en los músculos que llegan de la muñeca y el antebrazo al codo. En ocasiones están relacionadas con deportes como tenis, padel, golf o gimnasia con pesas, pero con gran frecuencia se deben a sobreesfuerzos repetidos.

En la actualidad, ambas patologías están muy vinculadas con el uso de las computadoras. Existen causas más infrecuentes, como roturas musculares, tendinosas, o de los ligamentos de esta articulación.

En cuanto al tratamiento de estas patologías o lesiones, existen las siguientes recomendaciones:

– En caso de golpes, las medidas habituales incluyen frío local, medicación antiinflamatoria o analgésica y, si es necesario, reposo.

– En el caso de lesiones más crónicas por sobreesfuerzos repetidos de los músculos, al tratamiento anterior se debe añadir fisioterapia, estiramientos, fortalecimiento muscular  y  normas de prevención.

En cuanto a prevención, si están relacionadas con el deporte debe corregirse la forma de calentar, tener una buena forma física y realizar los estiramientos de forma correcta. Es conveniente consultar con un profesional si la técnica es la correcta a la hora de la actividad, y si el material deportivo es el más idóneo para nuestro nivel.

Si el problema no está relacionado con el deporte dentro del tratamiento  se debe incluir una ergonomía adecuada en el trabajo (silla a la altura correcta, codos bien apoyados, etc.), descansar con frecuencia en el caso de que se empleen computadoras, disminuir el estrés, evitar el insomnio y fortalecer la musculatura del codo.

Una flexión continuada del codo cuando hablamos por teléfono o utilizamos la computadora provoca contracturas e inflamaciones en la musculatura, y puede irritar nervios que pasan por éste, provocando calambres diurnos y nocturnos asociados, en ocasiones, a pérdidas de sensibilidad y fuerza en la mano. Como con todo movimiento repetitivo, con el uso excesivo del teléfono se puede producir un microtraumatismo y generar inflamación de alguna de las estructuras produciendo dolor.

Fuente: Cuidate Plus

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