Salud

Consejos para prevenir la muerte súbita en los bebés

Una lista de lo que se debe tener en cuenta a la hora del descanso del niño

viernes 3 de mayo de 2019 - 7:17 am

El Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es una de las incógnitas de la medicina que aún no ha sido del todo resuelta ya que no se tiene evidencia clara de cuál es la causa que la provoca.

En realidad el riesgo es muy bajo si se tienen en cuenta las medidas adecuadas. Es más frecuente en los meses que hace más frío, en bebés varones y en aquellos que pesaron poco al nacer, y se ha visto que los que tienen más riesgo son los prematuros, los bebés de familias con antecedentes de muerte súbita, los hijos de madres fumadoras y los que son puestos a dormir boca abajo.

No todos los bebés que mueren por la noche lo hacen por el SMSL. Algunos fallecen por asfixia, por quedar envueltos entre mantas, bajo un almohadón o de alguna manera que no son capaces de respirar correctamente.

Las recomendaciones van dirigidas siempre a evitar ambos tipos de muerte. A continuación, 16 formas de cuidarse:

1. Llevar un control adecuado del embarazo

El riesgo disminuye cuando el bebé no nace prematuro ni con bajo peso, y un buen control en el embarazo podría ayudar a evitarlo en algunos casos.

2. No fumar, beber alcohol ni consumir drogas durante el embarazo

Se ha visto que existe relación entre el consumo de estas sustancias durante el embarazo y el riesgo de muerte súbita del bebé que nace. Además, si lo hace durante la gestación, el riesgo de que lo siga haciendo una vez el bebé nace es más que evidente, y aún multiplica más las probabilidades de SMSL.

3. Al nacer, tener al bebé piel con piel, pero con un adulto vigilando al bebé y a la madre

El método piel con piel, en el pecho de su madre, es el mejor modo de evitar estrés en el bebé, de mantener un vínculo que no se rompe con la separación, de mantener la temperatura y de lograr una lactancia exitosa.

Sin embargo, desde que este método se lleva a cabo se han descrito algunos (pocos) casos de muerte del bebé en las primeras horas, estando en el pecho de su madre. Suele suceder cuando la madre está cansada del parto y se duerme, no pudiendo estar atenta a las señales de su bebé.

Por eso se recomienda que los bebés sigan estando en el pecho de sus madres al nacer, pero con un adulto que esté con ellos y no les deje solos.

4. Amamantar al bebé

Dar el pecho al bebé le protege de la muerte súbita. Los motivos no están muy claros: puede ser la leche, puede ser que los bebés que toman pecho suelen comer menos y más a menudo, teniendo un patrón de sueño algo más superficial, puede ser que la madre está más cerca, puede ser “el envase”, pues los bebés de pecho aprenden mejor a coordinar el proceso de succión, respiración y deglución (desarrollando mejor sus estructuras de deglución y respiración), y puede ser todo a la vez.

5. Poner al bebé a dormir boca arriba

Según los estudios actuales poner al bebé a dormir de lado es cinco o más veces más seguro que ponerlo a dormir boca abajo. Es el doble de seguro que dormir de lado (y en consecuencia, diez veces más seguro que dormir boca abajo).

La cabeza debe quedar mirando hacia un lado para evitar peligros en caso de regurgitación y debe alternarse la posición para que no se produzcan deformidades (plagiocefalia).

6. Que el colchón sea firme

Los colchones blandos posibilitan que el bebé quede más “envuelto” y haya más riesgo de sofocación. La sabanita bajera debe quedar tirante, sin arrugas.

7. No dejar que duerma demasiado tiempo en la sillita del coche

En los bebés pequeños que duermen en el coche, la cabeza tiende a caer hacia adelante, tocando el mentón con el tórax, y no tienen fuerza suficiente para respirar adecuadamente. En esta situación hay riesgo de que suceda lo que conocemos como asfixia postural.

8. No dar cereales antes de la siesta ni antes de dormir

En muchos casos produce en los niños un sueño más profundo del que es normal para un bebé promedio. No sucede siempre, y hay bebés que incluso duermen peor por ser una digestión más pesada, pero si es de esos a los que los cereales les hace dormir de manera más profunda, el riesgo de SMSL aumenta, porque tiene que tener un sueño más ligero que no ponga en riesgo su salud (cuanto más profundo duerme una persona, mayor el riesgo de problemas respiratorios porque más difícil es recobrar la respiración en caso de problemas.

9. No utilizar los métodos “antivuelco”

Un bebé que duerme boca arriba no puede ponerse boca abajo por sí solo, así que los métodos antivuelco son innecesarios.

10. No utilizar protectores, peluches, almohadones ni mantas en la cuna

Los protectores aumentan el peligro de asfixia y de atrapamiento. Los peluches son peligrosos por el riesgo de asfixia y los almohadones y mantas son blandos, se pueden mover de sitio y pueden acabar encima de la cabeza del bebé.

Lo ideal es que duerma solo con el pijama, sin taparse, teniendo una temperatura de la habitación agradable. Si esto no es posible, si solo con el pijama podría tener demasiado frío, se puede usar un saco de dormir que le tape el cuerpo pero nunca la cabeza (y en que el bebé no pueda deslizarse hacia abajo, hacia adentro) o ropa de cama puesta muy abajo, de modo que duerma a los pies de la cuna, con la cantidad de ropa de cama suficiente para taparle solo el cuerpo (a medida que crece el bebé, ponemos la sábana, manta o edredón más arriba, hacia el cabezal, adaptándonos al tamaño de su cuerpo).

11. Evitar que pase demasiado calor

Es más habitual que pasen calor que frío, porque el miedo a que pasen frío nos lleva a abrigarlos, a veces demasiado. Si los tapamos demasiado pueden llegar a respirar de manera más profunda, agotarse en el esfuerzo y sufrir un golpe de calor.

12. No dormir con el bebé en el sofá

Aumenta exponencialmente el riesgo de muerte súbita.

13. Darle un chupete para que duerma con él

En el caso de los niños amamantados es menos relevante, pero en los que toman mamadera sí. El chupete se ha visto protector del SMSL porque el bebé parece no dormir tan profundamente con él, al ir haciendo succión cada cierto tiempo. Falta saber con certeza en qué casos protege mejor y en qué casos no, porque hay estudios que relacionan este beneficio solo al colecho (si duerme con los padres y tiene chupete).

Cuando el bebé sea amamantado debe evitarse darle chupete en el primer mes de vida, pues podría ocasionar confusión en la manera de succionar y en consecuencia problemas con la lactancia.

14. No fumar cerca del bebé, ni dormir con él si se fuma

El tabaco, cuando una persona fumadora duerme con el bebé, aumenta hasta en 9 veces el riesgo de muerte súbita. Esto sucede hasta los 3 meses de vida, ya que a partir de entonces el riesgo es mucho menor. Fumar cerca de él, o en lugares donde luego estará el bebé (fumar cuando no está en el comedor, por ejemplo), también aumenta el riesgo de SMSL, además del riesgo de infecciones respiratorias.

15. Dormir en la misma habitación

Poner a dormir al bebé fuera de la habitación de los padres aumenta el riesgo de muerte súbita hasta los seis meses de vida y por eso se recomienda no hacerlo. El bebé debería dormir en la habitación de los padres, ya sea en una cuna, moisés o colecho.

16. Evitar los productos e inventos que prometen reducir el riesgo de muerte súbita

Venden colchones, posicionadores y artefactos varios (como monitores de respiración) para prevenir el riesgo de muerte súbita cuya eficacia no está probada y que pueden ofrecer a los padres una falsa sensación de seguridad.

Fuente: Bebés y más

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