Fitness

Cuatro lesiones comunes en el running y cómo evitarlas

Es uno de los deportes más practicados, pero si se lo hace incorrectamente puede traer consecuencias

sábado 27 de abril de 2019 - 7:31 am

El running si no es practicado de manera controlada por un profesor o especialista en el tema, puede ocasionar frecuencia algún tipo de lesión cuando se entrena o compite.Tiene un gran impacto y ejerce una enorme presión en el organismo por lo que es importante escuchar al cuerpo. Estas son cuatro de las lesiones más comunes:

– Rodilla del corredor. Esta lesión suele estar localizada en el centro de la rodilla o bien en la cara externa. Algunos de los motivos que la originan pueden ser: sobreesfuerzo, rodilla desalineada, muslos rígidos y/o pies planos. Habitualmente, tiene varios orígenes del dolor: el síndrome de la cintilla iliotibial y la patología del tendón rotuliano son dos de las causas más comunes; éstas se producen por mala elongación y por el impacto del cuerpo sobre la rodilla.

Para evitarlas es importante elongar las zonas de los gemelos, isquiotibiales, cuádriceps, tensor de la fascia lata y glúteos.

– Periostitis. Se la llama “síndrome por estrés medial de la tibia” ya que es donde surge el dolor. La razón, es el impacto que el correr tiene en las piernas y se intensifica por la mala técnica al hacerlo.

La manera más común de tratarla es interrumpir correr durante un tiempo, hasta que remita. Y por supuesto, comprar zapatillas adecuadas al tipo de pisada e intensidad de ejercicio.

– Fascitis plantar. Es una inflamación aguda de la fascia plantar en la zona próxima al talón, producida por el impacto y el acortamiento tanto de gemelos como del tendón de Aquiles.

Lo más indicado para disminuir este dolor consiste en estirar correctamente tanto la pierna como el pie. Una pelota de tenis es un buen recurso para darse un masaje en el tendón, girando el pie encima de la bola.

– Tendinosis del Aquiles. Su causa tiene que ver con la mala elongación de los gemelos y de toda la cadena posterior de la pierna, asociado a veces a una mala técnica de correr.

Su tratamiento incluye elongación, aplicación de hielo y la pierna en alto para calmar el dolor. Si éste no desaparece en dos o tres días, será necesaria la visita al médico.

Fuente: ConBienestar

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