Belleza

Esmaltes semipermanentes: qué debemos tener en cuenta

Cuáles son los cuidados y riesgos a la hora de elegir una de las tendencias de belleza para nuestras manos

miércoles 17 de abril de 2019 - 7:01 am

La manicura con esmaltes semipermanentes se ha puesto de moda y está desbancando a otras opciones como las uñas de acrílico, esculpidas, etc.

– La ventaja de los semipermanentes frente a esas técnicas de manicura es que  tienen un método de aplicación sencillo, a base de finas capas y que solidifican poniendo las uñas unos segundos bajo una lámpara con luz ultravioleta o led.

– La ventaja respecto a las lacas de uñas convencionales es que duran de 2 a 3 semanas incólumes, sin retoques y con un brillo excelente.

– Además, personas que tienen las uñas deformadas por algún traumatismo o enfermedad, pueden beneficiarse de este tipo de manicura para mejorar la apariencia de la uña.

Hoy en día todos los elementos necesarios para este tipo de manicura se pueden conseguir fácilmente por Internet, incluso las lámparas. Se ha abierto el camino para hacer un uso doméstico de unos productos que antes solo se manejaban en centros de belleza.

Pero cuidado, estos esmaltes tienen una composición que incluye sustancias tóxicas o compuestos que pueden afectar a la uña. Fundamentalmente contienen acrilatos, unas sustancias con elevada capacidad de producir reacciones alérgicas en la piel (dermatitis de contacto).

Pueden incluir trazas de otras sustancias de uso restringido por su toxicidad como la hidroquinona y un derivado de ésta, la hidroquinona metiléter, también conocida como mequinol. Estas sustancias se utilizan porque funcionan como estabilizadores y ayudan a que los acrilatos se mantengan líquidos durante más tiempo.

No son para todas las uñas

– No elijas ese esmaltado si tus uñas no están fuertes y sanas , si te mordés la uñas y están muy cortas o si tenés algún problema en ellas: hongos, fragilidad, uñas quebradizas, cutículas inflamadas.

– No uses esmaltes semipermanentes si sos alérgico a los acrilatos.

– Estos productos son agresivos, sellan las uñas y eso puede favorecer que proliferen los hongos: las lacas o esmaltes clásicos son menos agresivos, aunque duren muy pocos días en buen estado.

Ni para todo el tiempo

Tampoco conviene aplicarlos con mucha frecuencia, porque al final las uñas se acabarán deteriorando. El proceso de retirada del esmalte también es agresivo, pues se usan productos con acetona que la resecan en exceso. Además, la exposición a la luz UVA que emiten las lámparas puede tener consecuencias si se hace con mucha frecuencia, es aconsejable proteger la piel con una crema solar, o con guantes o calcetines sin dedos.

En cualquier caso, si estás decidida a hacerte una manicura semipermanente, estos son los consejos:

– Recurrí a un profesional. Cuando la manicura y esmaltado se lo hace uno mismo, es muy fácil salirse de los límites de la uña y que los esmaltes toquen la piel. Si no retiramos el esmalte en gel que ha quedado por fuera de la uña, al pasarlo por la lámpara solidifica también y se queda ahí hasta que retiremos el semipermanente con los productos necesarios (no se desprende como los esmaltes convencionales).

– Cuidado con la manicura previa. Limar la superficie de la uña sirve para que se adhieran mejor los esmaltes, pero la debilita y no es recomendable. Tampoco se deben cortar las cutículas ya que sirven para defenderse de agresiones externas y evita infecciones y otros problemas.

– Pedí cita también para retirar el esmalte. Una vez que hayan pasado las dos o tres semanas que duran, hace falta recurrir a productos específicos para quitar el esmalte. La retirada también suele ser agresiva para la uña.

– Elegí bien el sitio. Es importante que se cuide la higiene y la seguridad de los profesionales y los clientes (con buena ventilación, material aséptico, etc.). Buscá un sitio donde te informen correctamente de contraindicaciones y riesgos de cada manicura y esmalte, de las necesidades de mantenimiento de las uñas y precios.

Fuente: Ocu

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