Alimentación

Cómo distribuir las comidas durante el día

Qué alimentos y nutrientes conviene ingerir en cada etapa de la jornada

martes 16 de abril de 2019 - 7:27 am

Una buena alimentación es fundamental y esto incluye el consumo de determinadas comidas, nutrientes, y saber cómo lo distribuimos a lo largo del día. Ante todo, siempre es recomendable consultar con un médico o nutricionista.

El desayuno es la comida más importante del día ya que hemos pasado ocho horas en ayunas. Además entre éste y el almuerzo hay más de cuatro horas, por lo que nos ayuda a mantenernos activos y de buen humor hasta ese momento.

Para un adulto el desayuno deberían ser de 25 a 30% del total de calorías diarias. Ejemplo: si necesita 2000 calorías serían de 500 a 600 cal. Un lácteo descremado, un pan mediano integral (80gr) con agregado y una fruta mediana ( de 8 a 10 por kilo) serían ideales antes de comenzar las actividades diarias.

En el medio está la colación (ideal algo menor 150 calorías por ejemplo. Un yogurt, una fruta). Nos ayuda a cubrir la necesidad de los antioxidantes en el caso de las frutas y el calcio que nos ayuda a prevenir la osteoporosis. Y lo más importante, evita que sintamos esa hambre que nada calma durante el almuerzo.

El almuerzo debería cubrir entre al 40 a 50 % de las necesidades diarias, y nos aporta la energía para llegar al final del día. En él deberíamos ingerir la mayor cantidad de proteína, fibra, minerales y vitaminas de la jornada. Un buen plato de ensaladas de hojas, una porción mediana de carne, pollo, pescado, legumbres, con una taza a una taza 1/2 de acompañamiento, de postre una fruta de estación, y de líquido, agua.

Una de las claves de la cena es realizarla un par de horas antes de dormirnos. Debería ser más una colación, pero como la sangre es más fuerte, la mantenemos, eso sí igual al desayuno, pero sin fruta. Con este tiempo de comida cubriríamos en su totalidad nuestra necesidad de calcio, pero debemos prepararnos para dormir en pocas horas.

Si terminamos de comer 5 minutos antes de acostarnos , entramos a un estado en que nuestro gasto calórico es casi cero, por lo tanto, si nuestra cena es rica en masa, dulces, azúcar y grasa se nos va directo a formar parte de zonas indeseadas por tantos de nosotros que pasamos la barrera de los 30 años.

Además de empobrecer nuestra calidad de sueño, que también es esencial para evitar la generación de enfermedades crónicas no transmisibles (hipertensión, diabetes, obesidad, etc.)

Fuente: Guioteca

Fotos: Freshnlean

COMENTARIOS