Salud

Los beneficios para la salud del cepillado en seco

Qué aporta a nuestro sistema linfático y piel esta técnica

viernes 12 de abril de 2019 - 7:56 am

El cepillado en seco o cepillado linfático se realiza generalmente con un cepillo de madera con cerdas naturales, que puede ser, o no, eléctrico. Se hace pasando el cepillo por todo el cuerpo durante unos diez minutos por la mañana o por la noche.

Podemos completar esta rutina de belleza con un aceite vegetal para aportar un extra de hidratación.  Cepillarse todo el cuerpo estimula el sistema linfático y hace que sea más eficaz. Esto se traduce en una mejor apariencia de la piel, que eliminará más fácilmente las células muertas y se renovará.

¿Cuáles son los beneficios del cepillado en seco?

Esta rutina de belleza tiene numerosas propiedades y aporta muchos beneficios para nuestra salud exterior e interior:

- Estimula el sistema linfático.

- Exfolia la piel.

- Limpia los poros en profundidad.

- Ayuda a eliminar la tensión muscular.

¿Cómo hacer el cepillado en seco?

No tardarás más de diez minutos en cepillarte el cuerpo de arriba a abajo, podés realizar esta rutina por la mañana, durante la noche e incluso dos veces al día.

Comenzá por las plantas de los pies y subí suavemente por las piernas, los muslos, las caderas y el vientre. Pasá después el cepillo por los brazos hasta los hombros, sin olvidar la espalda. Si querés podés aplicar un pequeños masaje circular, sobre todo en la tripa. Cepillá cada parte tres veces, hacé una presión justa sobre el cepillo, ni muy fuerte ni demasiado suave, enseguida sabrás cuál es la presión adecuada.

Luego es el momento ideal para aplicarte un aceite hidratante. La composición del aceite de jojoba tiene una textura muy parecida a algunos tejidos naturales que tenemos en nuestra piel. Por esta razón, es una de las lociones que más hidratará la piel y más propiedades positivas le aportará. No deja una película grasa cuando te la aplicás y la piel queda suave e hidratada.

Es importante que limpies tu cepillo corporal a menudo con un jabón suave y agua caliente. Dejá que se seque por completo antes de utilizarlo de nuevo, preferiblemente en un zona soleada de tu casa o en el exterior si tenés espacio.

Fuente: En Femenino

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