Historias

Su esposa cumplía años y le regaló un trío como regalo

Grand Stoddard decidió festejar el cumpleaños número 30 de su esposa con un particular obsequio, una vieja fantasía de ambos

martes 9 de abril de 2019 - 12:26 pm

Grand Stoddard, un periodista especializado en temas de salud y sexo, y que publica en prestigiosos medios tales como Men’s Journal, New York Magazine, Glamour, the New York Times, Vice, Playboy y BBC Magazine, decidió obsequiarle un particular regalo de cumpleaños a su esposa.

Según contó el mismo Stoddard en el sitio Men’s health, decidió festejar con un trío el natalicio 30 de su amada.

“Comencé a pensar qué podía cumplirle una verdadera ilusión, y como yo suelo escribir en internet textos de cariz sexual, coincidió con que me escribió una chica felicitándome por uno de ellos. Fue entonces cuando comencé a barajar la idea”.

Según Stoddard, en apenas un par de semanas con la mujer, llamada Carla, ésta comenzó a enviarle fotografías de sí misma. “Era morena, alta, curvilínea… perfecta. En su lista de deseos de siempre se encontraba hacer un trío con un hombre y otra mujer. Mi mujer me había comentado hace mucho tiempo que ese también era su sueño, así que no lo pensé dos veces, se acercaba el cumpleaños de mi esposa y tenía muchas cosas que organizar”.

Decidió alquilar una habitación en un hotel en Vancouver, Canadá, y comprarle un pasaje de avión a Carla para que pudiera ir. Lo mantuvo en secreto durante un tiempo, hasta que se aproximara la fecha del cumpleaños. “También compré otros regalos más tradicionales”, cuenta. “Para que no sospechara nada, aunque sabía que tenía que decírselo con tiempo por si al final realmente no le interesaba la idea. Había otra cosa que me atormentaba, había visto a Carla en fotografías, sí, y era despampanante, pero ¿cómo saber que era ella realmente y no me estaba engañando?”.

Finalmente se lo contó finalmente a su mujer, que, sonrió entusiasmada. “No tenemos obligación de pasar el fin de semana con ella si no es como en sus fotografías, podremos pasar unos días estupendos aunque solo estemos nosotros solos. Sea como sea, la experiencia saldrá genial”, dijo. Así llegó el día. Compraron preservativos, hielo, algunos bocaditos y esperaron a que llegara Carla, con un nudo en el estómago. “Entonces apareció”, relata Stoddard. “Era aún más preciosa que en sus fotos”.

Según cuenta el especialista, al principio estaba un poco asustado de no cumplir con las expectativas de las dos mujeres. “Era la primera vez que hacía algo así, por lo que me metí en el baño a intentar relajarme”. Cuando salió ellas ya se habían desprendido de su ropa interior y se estaban devorando la una a la otra. Decidió observar durante unos segundos hasta que él también entró en el juego. Su mujer le guiñó el ojo al terminar y le susurró al oído: “Muchas gracias”.

“Fue un fin de semana increíble. Aún hay partes que no recuerdo. El primer día solo bajamos al bar a comprar agua porque estábamos muertos de sed y de cansancio, fueron varias horas de sexo intenso. Después a mi esposa le fue apeteciendo cada vez menos, aunque Carla y yo todavía teníamos ganas. No teníamos ganas de ponernos la ropa pero al final hubo que hacerlo. Sin duda, un fin de semana que recordaré para siempre. Y mi mujer seguro que también”.

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