Alimentación

Las propiedades imperdibles de las zanahorias

Motivos para que las incluyas en tus comidas

miércoles 10 de abril de 2019 - 7:53 am

Las zanahorias tienen un sabor que las hace parecer más una fruta que una verdura, además, gracias a su forma y textura, son fáciles de llevar para el lunch o snack, sin olvidar que tienen menos calorías que otras opciones como galletas o papitas.

Una de las características principales es que podemos encontrarlas prácticamente todo el año, aunque se recomienda que la mejor época para comerlas crudas es en primavera, cuando son más tiernas y tienen un sabor más dulce. En cuanto a sus propiedades nutricionales, contiene:

Carotenos, como beta-caroteno, un pigmento natural que el cuerpo transforma en vitamina A. Es popular por ayudar a obtener un mejor bronceado, y también es efectiva para prevenir ciertos cánceres, entre ellos el de mama, enfermedades del corazón y cataratas.

Vitamina E, es antioxidante y sirve para proteger a las células, tejidos y órganos del daño de los radicales libres, relacionados con el envejecimiento. También ayuda a fortalecer el sistema inmune.

Vitaminas del grupo B (folatos y B3). Los folatos ayudan al crecimiento de los tejidos, formación de glóbulos rojos, producción de ADN, así como a descomponer, utilizar y crear nuevas proteínas en conjunto con vitamina B12 y C. Mientras que la vitamina B3, es aliada del sistema digestivo y sistema nervioso, ayudándolos a funcionar correctamente.

Potasio. Este mineral es básico para tu cuerpo, pues ayuda a la función de los nervios y contracción de los músculos, entre ellos el corazón, gracias a él, el ritmo cardiaco es constante.

Falcarinol. Un protector ante el desarrollo de algunos tumores; la recomendación es cocerla entera y después trocearla para aumentar su contenido de este compuesto en un 25%.

Fibra. Incluirla en tu alimentación te ayudará a combatir el estreñimiento.

Respecto a sus beneficios para tu visión, su mayor impacto se da cuando existe deficiencia de vitamina A, que deteriora los segmentos externos de los fotorreceptores del ojo, lo cual daña la vista. También ayudan a prevenir la degeneración de la retina y, en conjunto con una dieta rica en frutas y verduras, cuida tu salud ocular.

Podés comerlas con limón, al vapor o salteadas como guarnición, en crema, en sopas, caldos, en jugo, incluso en postres o desayunos.

Es posible comer su piel, siempre y cuando no tenga mucha tierra o desconfíes del uso de pesticidas. Bastará lavarlas con jabón y un cepillo para estar libre de gérmenes.

Recordá que tienen más carbohidratos que otros vegetales por su contenido de azúcar, por lo tanto, es mejor combinarlas para cubrir tu dosis de verduras diarias.

Fuente: Salud 180

COMENTARIOS