Fitness

Alergia y deporte: cómo combinar ambos

Cómo hacer ejercicio físico cuando la respiración es un problema

sábado 6 de abril de 2019 - 7:02 am

Para quienes son alérgicos al polen, hacer deporte puede volverse bastante incómodo. Cualquier persona con alergia respiratoria (rinitis, rinoconjuntivitis y asma alérgica) puede realizar ejercicio físico, pero debe adaptarse al umbral de esfuerzo que el paciente es capaz de realizar.

En el caso de los alérgicos o con asma (especialmente si no tienen la enfermedad bien controlada), el esfuerzo físico desencadena síntomas. Los más frecuentes son la tos, la sensación de falta de aire, la sensación de opresión en el pecho e incluso la aparición de sibilancias, que son como pitos en el pecho.

En el caso de que esos aparezcan mientras se está practicando deporte, cuando no son intensos se recomienda utilizar un broncodilatador para abrir el bronquio. Para evitar los problemas lo mejor es prevenir las situaciones de riesgo conociendo el perfil alergológico del paciente mediante un estudio específico bien dirigido y estructurado.

Se recomienda que antes de realizar ejercicio se comprueben:

– Las condiciones climatológicas: si hace frío, si el ambiente es muy seco, si existen niveles altos de polen o contaminación, etc. Estos factores repercuten negativamente provocando que haya peor tolerancia al ejercicio físico.

– Las condiciones personales: debe tener en cuenta si el asma está controlado, si ha tenido una infección respiratoria previa o existen otros factores de descompensación de la enfermedad. Además, también debe tener en cuenta si se ha aplicado bien la medicación antes del ejercicio y si junto al calentamiento muscular, ha hecho un buen calentamiento respiratorio.

– El tipo de ejercicio que va a realizar: no será lo mismo un ejercicio aeróbico y progresivo  (natación o bicicleta en llano), que uno mucho más exigente como escalar.

Fuente: Cuidate Plus

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