Psicología

Cómo funciona la psicología del terror en el cine

Qué es lo que nos atrae de este tipo de películas

sábado 6 de abril de 2019 - 7:21 am

Según la psicología del terror, el miedo no es un sentimiento placentero, sino que es la respuesta natural y cultural que se tiene para responder a situaciones percibidas como peligrosas o amenazantes.

Es una sensación que se suele evitar. Entonces, ¿por qué a muchos les gustan las películas de terror? Para empezar, están hechas teniendo en cuenta la psique humana, aprovechándose de los instintos humanos, estimulado la excitación ante el peligro y jugando con los temores construidos culturalmente.

El detonante del miedo cambia dependiendo de la cultura de cada individuo, aunque hay algunos elementos que son constantes: la muerte, lo desconocido y la soledad impuesta. Además existen otros personales, como las fobias, que suelen ser construcciones psicológicas y sociales.

Es de estas respuestas instintivas y construcciones culturales de las que los cineastas se valen para generar miedo. Para que nos gusten, debemos guardar cierto equilibrio entre el miedo y el placer.

El espectador siente miedo, pero sin llegar a escapar de eso que lo produce porque en su fuero interno sabe que se enfrenta a una ficción. Algunas técnicas narrativas más frecuentes para conseguir este efecto son:

– La película debe tener suficiente tensión, suspenso y misterio.

– Los espectadores deben sentir empatía y compasión por los protagonistas.

– El antagonista debe ser odiado y despreciado.

– Asegurar que lo que se muestra en la película de terror parezca irreal o poco verosímil.

– Procurar que el final de la película de terror sea feliz o al menos satisfactorio.

Las teorías psicológicas usadas en las películas de terror

El más básico es el condicionamiento positivo. A pesar de todos los males que azotan a los protagonistas, el alivio que se siente cuando se salvan produce un efecto placentero. Los amantes del cine de terror disfrutan no solo lo negativo, sino más también lo positivo de estas películas.

También algunas películas se valen del placer de castigo. En un estudio realizado en 1993 se estableció que muchas personas disfrutaban de, por ejemplo, Viernes 13 (1980) o Halloween (1978) porque creían que los personajes que morían asesinados se lo merecían. Todo esto complaciendo estándares de moralidad de algunos espectadores.

Según la psicología del terror, las películas que buscan generar miedo se valen mucho de los estímulos incondicionados que generan miedo o sobresalto en la conducta humana. Estos pueden ser ruidos intensos, movimientos súbitos y mostrar cosas extremadamente extrañas y amorfas en situaciones inesperadas.

Fuente: La mente es maravillosa

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