Psicología

Actividades extraescolares de los niños: cómo elegirlas y qué tener en cuenta

Qué función cumplen en los chicos y cuáles se recomiendan según la edad

martes 2 de abril de 2019 - 7:49 am

Las actividades extraescolares no son necesarias, sino más bien complementarias. Son recomendables para ampliar formación más específica de intereses personales, que en la familia y en el centro escolar no pueden ser atendido.

Entre los factores que hay que considerar para seleccionar una, están los gustos del niño y la edad. Se deben valorar las aptitudes e intereses y elegir aquéllas donde se puedan sentir cómodos y logren fomentar más motivación en la actividad elegida.

No deben alterar la vida familiar, generando estrés por horarios, y no hay que priorizar las actividades a la vida académica ni a las necesidades terapéuticas que algún niño pueda necesitar.

Los niños con cuatro o cinco años pueden realizar alguna actividad extraescolar, especialmente las que van dirigidas a favorecer movimientos y coordinación corporal. En la etapa infantil, se aconsejan actividades de movimiento, pero en este sentido no importa que sean de deporte, baile o artes marciales.

Con respecto a qué actividades son las más recomendables para cada tramo de edad, estas son algunas sugerencias:

– A partir de los 4-5 años: realizar actividades relacionadas con la danza, la psicomotricidad, la natación y el dibujo.

– A partir de los 6 años: se recomienda realizar gimnasia rítmica y deportiva, fútbol, tenis, basquet y artes marciales. Todas ellas favorecen la coordinación, la velocidad, la resistencia, los reflejos, la coordinación y la cooperación.

– A partir de los 7: en esta etapa hay más madurez y pueden ser más favorables las actividades de pintura, de instrumentos musicales, de patinaje, ajedrez, etc.

– De 8 en adelante: aquí el teatro favorece la interpretación y el dominio de la lectura, la creatividad y la autoconciencia.

– De 10 en adelante: volley, etc.

¿Cuánto tiempo hay que dedicarles? Se recomienda destinar entre una y dos horas no más de dos o tres días por semana. El número de actividades que realice el niño va a depender principalmente de sus intereses.

Como consecuencia de la sobrecarga de actividades y de la larga duración que acaba teniendo la jornada, pueden darse casos de estrés y ansiedad en los niños. Algunos efectos que pueden aparecer son el insomnio o la falta de atención en clase.

Fuente: Cuidate Plus

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