Racing campeón

El Chacho se recibió de DT: borró un estigma que cargaba en sus espaldas

El entrenador dejó atrás las habladurías que el mundo futbolero le había colocado tras su paso por Rosario Central

lunes 1 de abril de 2019 - 7:24 pm

Por Tomás Coronel (@tomascoronel).

Son años de bonanza en Racing. La historia marcará que en un lapso de cinco años se consagró dos veces campeón del torneo local, algo que parece normal a simple vista para un equipo grande. Pero para la Academia las alegrías a lo largo de sus años fueron pausadas y entremedio de dolorosas crisis. En ese contexto es doblemente meritorio lo alcanzado por Eduardo Coudet.

El Chacho bien puede estar festejando por partida doble: con el título se recibió de entrenador. La frase es autoría de él mismo, minutos después de haberle ganado el clásico a Newell’s en el 2015, cuando aún era el estratega de Rosario Central.

No hay que negar la importancia de un clásico, pero atribuirse dicho título por un partido -con la pizca de azar e incertidumbre que tienen 90 minutos de fútbol- es, cuanto menos, exagerado. En parte también puede haber sido para la famosa “tribuna”.

En efecto, Coudet sí tuvo su egreso en Victoria con la medalla de campeón de la Superliga. Logró hacerlo con Racing y sacarse ese estigma que pesaba en sus espaldas de caer derrotado en los momentos críticos. “Pechacho”, entonaban crueles las redes sociales.

Esa cruz comenzó a arrastrarla tras su paso por el Canalla. Allí formó uno de los mejores equipos del último tiempo, con jugadores que luego reforzaron a varios equipos de esos hinchas que se burlaban, y generaba entusiasmo verlo en acción. Pero el título nunca llegó, a pesar de que estuvo a un paso en dos finales consecutivas de Copa Argentina (con rivales de la talla de Boca y River).

En medio de Central y Racing tuvo un breve lapso por la tranquilidad del fútbol mexicano, un relax soñado por muchos pero extraño para un “quilombero” como el Chacho. En Avellaneda volvió a encontrarse en ese día a día voraz, le impregnó su estilo de juego a un equipo y levanto halagos, como así también recibió criticas por déficits en momentos trascendentales (paradójicamente los dos partidos frente a River por Copa Libertadores y por el campeonato).

En esos momentos críticos se vio el timing del entrenador, siendo flexible en su idea de juego con complicidad de los jugadores e inexorable en decisiones que pedían su accionar (el episodio Centurión y la llegada de Cvitanich en un lugar ya bien cubierto por Cristaldo).

Una fecha antes de la finalización del campeonato, Racing terminó festejando en el Obelisco un merecido título. El que más ganó, el que menos perdió, el más goleador y el menos goleado. Coudet tiene mucho que ver en que no haya discusión en el campeón. Ahora lo que resta saber es si seguirá en el club o dará un paso al costado. Las condiciones están dadas para que continue.

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