Alimentación

Cómo reconocer huevos frescos y qué tener en cuenta a la hora de consumirlos

Consejos para evitar intoxicaciones

lunes 1 de abril de 2019 - 7:28 am

Existen diversas técnicas para reconocer cuando los huevos están frescos. La forma más fácil y útil es introducirlo entero en un vaso de agua: si flota quiere decir que está en malas condiciones.

Una vez partido se puede observar las chalazas, que son dos formaciones similares a cordones de un color transparente-blanquecino cuya función principal es la de fijar la yema al centro del huevo. Cuanto más prominente es la chalaza, más fresco es.

Otra forma, quizás un poco más engorrosa, es a través de la medición de pH, dado que la clara en forma habitual debe arrojar valores de 7,6 a 8,5 (huevos más frescos). Con el paso del tiempo, el huevo envejece y se va alcalinizando pudiendo llegar a un pH de 9,7.

Por último y quizás lo más importante, es fijarse siempre en la fecha de vencimiento.

Estas son algunas precauciones que se deben tomar a la hora de manipularlos para evitar posibles contaminaciones exteriores:

– Comprar huevos con la cáscara intacta y limpia, procedentes de granjas controladas por autoridades sanitarias y que cumplan la normativa sobre etiquetado y marcado del código de trazabilidad o de barras en su cáscara.

– Respetar la fecha de consumo preferente que está impresa en la etiqueta del envase.

– No lavarlos antes de meterlos en el frigorífico para su conservación. Hacerlo justo antes de ser consumidos.

– No rompas el huevo en el borde de los recipientes donde los vayaz a batir. Por razones de higiene, el recipiente de batido debe emplearse únicamente para esta operación.

– No separes las claras de las yemas con la propia cáscara.

– Prepará la salsa mayonesa con la máxima higiene y conservala en el frigorífico hasta su consumo.

– No dejes nunca los huevos, ni los alimentos que los contengan, a temperatura ambiente.

– Evitá el contacto de alimentos crudos o poco cocinados con alimentos listos para comer, ya que puede producirse una transmisión de microorganismos de un alimento a otro (contaminación cruzada).

– No consumas huevos crudos o inadecuadamente cocidos, especialmente los niños, adultos mayores y personas con inmunidad disminuida.

– Los huevos se deben cocinar a más de 65ºC, por más de 15 segundos. Esto se comprueba cuando la clara está completamente opaca y endurecida y la yema inicia su proceso de endurecimiento.

– Lavar con cloro superficies de trabajo que hayan estado en contacto con huevos y carnes de aves crudas.

– Los huevos deben mantenerse refrigerados durante el transporte, almacenamiento, en las salas de venta (almacenes y supermercados) y en los domicilios, a una temperatura menor de 5ºC.

Fuente: Guioteca

COMENTARIOS