Salud

Qué tipos de tos hay y qué hacer al respecto

Es normal y necesario que aparezca de manera ocasional, pero sin embargo debemos tener precauciones

viernes 29 de marzo de 2019 - 7:26 am

La tos es un mecanismo de defensa reflejo de nuestro organismo, por ende es normal y necesario que aparezca tos de manera ocasional.

Es un síntoma que se puede clasificar en los siguientes tipos:

Aguda. Tiene un inicio repentino y dura menos de tres semanas. Puede ser causada por infecciones de la vía respiratoria superior o inferior, rinitis alérgica, inhalación de humo, asma, agudización de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), goteo postnasal o reflujo gastroesofágico, entre otras.

Subaguda: dura entre tres y ocho semanas.

Crónica. Cuando persiste más de ocho semanas. Puede aparecer en EPOC, asma, infecciones pulmonares crónicas como la tuberculosis, con la toma de medicamentos para la hipertensión arterial y el cáncer de pulmón.

Tos productiva: si se acompaña de flemas.

Tos seca: si no se acompaña de expectoración.

No suele aparecer como un síntoma único. Se puede acompañar de sensación de ahogo, ruidos en el pecho al respirar, moqueo, dolor de garganta, dificultad para tragar, acidez, fiebre y escalofríos.

Se convertirá en un problema si se vuelve persistente, por lo que es importante acudir al médico cuando esto ocurra. Para su diagnóstico podrán realizarse una auscultación, una pulsioximetría, una radiografía de tórax, un cultivo de flemas y una espirometría, entre otras pruebas.

No siempre está indicado suprimir la tos, por lo que es muy importante conocer sus causas antes de pautar un tratamiento. Es recomendable no automedicarse y acudir al médico para realizar una correcta valoración y diagnóstico.

En muchas ocasiones, en más de un 60 %, la tos puede no solucionarse con facilidad, debido a su origen multifactorial. Entre los consejos para prevenir las causas están:

– Mantener una alimentación saludable.

– Hidratarse.

– Evitar cambios bruscos de temperatura.

– Protegerse del frío.

– Tener una correcta higiene de manos.

– Evitar el alcohol y el tabaco.

– Minimizar la exposición a irritantes como polvo, humo, aerosoles.

– Realizar lavados nasales.

Fuente: Eroski Consumer

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