Sexualidad

Discronaxia sexual: cómo solucionar un problema común en la pareja

Qué sucede cuando el momento y el placer no coinciden

miércoles 27 de marzo de 2019 - 7:08 am

La discronaxia sexual es uno de los más comunes y, paradójicamente, menos conocidos. Se trata de no tener la misma “frecuencia” cuando se trata de sexo. Es decir, que uno de los miembros de la pareja quiere tener relaciones más seguido que el otro, y entonces comienzan los conflictos.

Les sucede tanto a hombres como a mujeres, y muchas veces se confunde con falta de deseo hacia la otra persona. Se cree que el hecho de que un miembro de la pareja no necesite tanto sexo significa que ya no siente atracción por el otro.

La realidad ha mostrado que las cosas no son tan así. Es cierto que en una primera etapa de enamoramiento, posiblemente la frecuencia sexual sea alta, pues las hormonas están a flor de piel y luego esto disminuya un poco.

Pero, ¿disminuye para los dos miembros de la pareja en igual medida? Cuando esto no es así, aparece la discronaxia sexual, y comienza a generar problemas. Estas son algunas cosas que deberías tener en cuenta para solucionarlos:

1. Hablar

Quizá la estamos pasando muy mal, simplemente por imaginar lo que el otro siente, en vez de preguntárselo. Posiblemente, en un diálogo fluido y sincero aparezcan muchas soluciones.

2. Buscar el equilibrio

Luego del diálogo, pueden aparecer algunas claves para lograr el equilibrio y descubrir por qué cuesta tanto. Si por ejemplo, quien quiere tener menos sexo dice que llega a la noche muy cansado, quizá basta con cambiar el horario de los encuentros.

Pueden probar poniendo más énfasis en “la previa”, animarse a cumplirse algunas fantasías o hacer sesiones de sexo más largas cuando los dos tienen ganas. La solución saldrá de la propia pareja, pero lo importante es comprometerse a intentar encontrarla.

3. Pasarla bien

El estrés por “cumplir”, por “solucionar el problema” o por “aumentar la pasión” pueden llevarnos a la apatía y la resignación.

Encuentren otros espacios fuera de la intimidad: salir juntos, disfrutar de actividades que les gustan, hacerse unos masajes en la mañana simplemente para mimarse un poco. Relajar y quitar el estrés del medio posiblemente haga que las cosas empiecen a fluir más fácil.

Fuente: La bioguía

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