Salud

Los riesgos de no tratar la anemia

Cuáles son los problemas que surgen si no se hace nada al respecto

sábado 23 de marzo de 2019 - 7:54 am

La anemia es una enfermedad que provoca la disminución de hemoglobina en los glóbulos rojos, los cuales desempeñan la función de suministrar el oxígeno a los tejidos. No proceder a su diagnóstico, o intentar combatirla de una manera incorrecta, acarrea una serie de dolencias:

Arritmia: Los latidos del corazón alcanzan una velocidad superior o inferior a la habitual, o bien pueden presentarse irregulares. Con el paso del tiempo, deriva en la aparición de una enfermedad del corazón o insuficiencia cardíaca.

Insuficiencia de oxígeno en ciertos órganos, lo que produce daños en los mismos y dificulta su correcto funcionamiento.

Debilidad en el sistema inmunitario: Se debe principalmente al padecimiento de enfermedades como el cáncer, el sida o algún tipo de infección, lo que puede resultar mortal en casos extremos.

En el caso de los niños, presentan una mayor probabilidad de envenenamiento por plomo. Los problemas mentales, motores o de comportamiento durante un largo periodo de tiempo son algunas de las consecuencias de padecer esta afección en edades tempranas.

Anomalías en el comportamiento: Algunos pacientes adquieren ciertas alteraciones en la manera de comportarse, siendo muchas de ellas en algunas circunstancias graves e incapacitantes. A esto se le unen movimientos corporales fuera de lo normal, sobre todo en las extremidades inferiores, cuyo trastorno recibe el nombre de ‘síndrome de piernas inquietas’.

Consecuencias neurológicas: Entre ellas se encuentra la afección directa de la médula espinal, originada por un proceso degenerativo de las neuronas, a lo que se suman alteraciones sensitivas y motoras. También pueden darse alteraciones mentales como confusión, apatía o somnolencia.

Infecciones graves: Las más comunes son la meningitis, los abscesos cerebrales o las infecciones parasitarias. El sistema inmunitario se encuentra indefenso ante ellas dada la poca cantidad de oxígeno que poseen las células.

Cuando la enfermedad es muy grave, los pacientes se enfrentan a una serie de dificultades para que su organismo transporte la cantidad de oxígeno necesariay lograr así que todos los procesos se lleven a cabo de una manera normal. Por ello, el riesgo de sufrir un infarto es bastante elevado.

Hay muchos casos en los cuales puede llevarse a cabo una hemorragia, como sucede en el proceso de la menstruación en las mujeres, sufriendo una gran pérdida de sangre.

El problema es doble en las mujeres embarazadas, pues si la anemia se ha desarrollado o ha estado presente durante la gestación puede reflejarse en el nacimiento de bebés con un peso más bajo de lo normal o presentar un tamaño menor, multiplicándose así la posibilidad de tener un niño prematuro.

Ante cualquier síntoma o dolencia el primer paso que debe darse es acudir a un médico. Las más frecuentes son:

– Palidez constante en la piel y mucosas.

– Debilidad en el pelo y/o en las uñas.

– Sequedad constante de la piel.

– Trastornos digestivos, náuseas, anorexia y estreñimiento o diarreas.

– Debilidad, cansancio ante mínimos esfuerzos, fatiga muscular y/o falta de aire.

– Mareos, palpitaciones, trastornos visuales y/o dolores de cabeza intensos y persistentes.

– Gran caída del cabello.

Fuente: Bekia

 

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