Política

Víctima de D’Alessio rompió el silencio y complicó a Santoro y otros periodistas

Perfil accedió al testimonio del exgerente de PDVSA, que se convirtió este martes en un testigo clave de la investigación sobre el falso abogado Marcelo D'Alessio

martes 19 de marzo de 2019 - 3:48 pm

Gonzalo Brusa Dovat, exgerente de PDVSA, se convirtió este martes en un testigo clave de la investigación sobre posibles delitos de extorsión cometidos por el espía y falso abogado Marcelo D’Alessio.

El diario Perfil accedió a la declaración completa que brindó ayer en el juzgado de Dolores ante el juez federal Alejo Ramos Padilla, donde habló sobre cómo fueron los encuentros con Dalessio y el periodista de judiciales del Diario Clarín, Daniel Santoro.

En su declaración, Brusa Dovat cuenta cómo fue la dinámica en las reuniones con los diversos periodistas que D’Alessio lo conectó: “Rolando Graña me presenta a Marcelo D’Alessio, y éste me presenta a otra persona, refiriéndose a él como como un comisario colaborador de él. Luego, en el desarrollo del almuerzo, D’Alessio se presenta como jefe regional de la DEA. Me exhibe una placa que estaba dentro de su billetera, una pistola y un fajo de dólares que estaban dentro de un maletín”.

“Me habla de una camioneta en la que él se manejaba -una Range Rover- y me señala también un vehículo Toyota Corolla, aclarándome que allí había custodios de él (…) Luego, me aclara que este caso es para Daniel Santoro, a lo cual Rolando Graña asiente y dice: ‘sí, es para Santoro’. Yo no sabía quién era Daniel Santoro. Ni Graña ni la otra persona (luego me enteré que era Degastaldi -excomisario-) luego de su detención en la causa”, completó.

Y sigue: “Terminado el almuerzo me dice que Santoro era el jefe de Judiciales del Grupo Clarín, y que él se contactará conmigo para hacer una reunión. Es decir, no me indican ni una nota ni una entrevista”.

Luego, relató cómo lo “apretaron”: “El viernes 25 de enero me llama vía Whatsapp D’Alessio, y ahí es cuando me dice que tiene toda la información mía, de mi vida laboral, de mi vida económica, de mis viajes al exterior. Me refiere que hay una causa armándose en PDVSA contra mí y mis ex compañeros, y que el juez está viendo o armando esa causa -nunca se hizo esa denuncia- es el juez (Marcelo) Aguinsky y me aclara que Aguinsky, como trabajaba en algunos casos de investigación de la DEA, a cambio de la información que yo le dé, va a hacer caer ese armado, y no se va a llevar adelante ninguna denuncia”.

Brusa Dovat cumplió con todo: “Llego el miércoles 30 de enero al restaurante Sarkis un poco tarde, y en la mesa se encuentran D’Alessio y Santoro. Toma la palabra D’Alessio, y se presenta como su amigo personal y compañero de investigaciones, e incluso me refiere una participación suya en un libro de Santoro. Luego toma la palabra Santoro, y me dice que íbamos a hacer una entrevista escrita y una grabación de vídeo con algunas preguntas, ante lo cual yo me dirijo a DÁlessio y le digo que eso no era lo que habíamos hablado, que veníamos a otra cosa, a lo que me responde -siempre en presencia de Santoro- “acordate de lo que hablamos el viernes”, en clara referencia al armado de la causa en mi contra. Y me dice que todo esto es parte de los protocolos de la DEA. ‘Santoro mañana se va de viaje, así que la entrevista hay que hacerla hoy’. Quedo impactado por lo que me dice, y me vuelve a preguntar Santoro si estoy de acuerdo en hacer la entrevista, y mi respuesta fue obviamente que sí”.

“Quiero aclarar que primero yo no quería dar una nota y segundo que yo no tenía intenciones de hablar de PDVSA Uruguay ni sabía que me vayan a preguntar de eso”, aseguró.

“El encuentro del viernes 1 de febrero fue el más agresivo, porque además de hablarme del armado de la causa o precausa que ya mencioné, me indicó concretamente los términos de lo que yo debía denunciar judicialmente, qué debía declarar. Aquel día tampoco estaba preparado para la nota con Rodrigo Alegre y no tenía intención de participar”.

Y reveló que lo engañaron: “En la segunda o tercera semana de febrero, a través de un amigo, me presentó al periodista (Juan José) Salinas, con quien tuve dos reuniones informales en un bar y en una casa particular. (…) Quiero aclarar que vinieron por su cuenta y sin mi autorización. Yo no autoricé ninguna nota ni grabación. La información de la nota no es falsa, pero yo no lo hice en el marco de una entrevista: fue en el marco de una charla informal entre amigos. (…) Yo no tenía conocimiento, en ese momento, que me estaban grabando. Estaba yendo a comprar unas bebidas”.

“El domingo 3 de febrero sale la nota impresa en el diario Clarín, y a la tarde D’Alessio se comunica conmigo. Me anuncia que el lunes 9.30 hs. me pasaría a buscar por mi domicilio para ir a Comodoro Py a realizar la denuncia ante el Sr. Fiscal Stornelli. Pasa a buscarme, siempre en la misma camioneta, con dos personas más que las presenta como de su equipo de la DEA, no me refiere ningún nombre ni me mostraron ninguna identificación. Estas dos personas eran altos, corpulentos”

El exgerente contó: “Ahí, D’Alessio se anuncia y pregunta por el fiscal. Le dice a la secretaria que tenía pautada una reunión con él para hacer una denuncia. Se produce una espera de unas tres o cuatro horas. En un momento, él me refirió que dos mujeres que estaban cerca nuestro en el pasillo eran ex funcionarias de la SIDE que operaban para el kirchnerismo ahora. Después, en otro momento, no recuerdo si antes o después, D’Alessio me presenta a una persona como el Dr. González”.

Entonces vuelve a saltar la identidad del falso abogado como un gente estadounidense: “Luego de que González se va, D’Alessio me refiere que es uno de los abogados de la Embajada de los Estados Unidos. Algo importante que resaltar es que antes de ingresar a declarar, en la espera del pasillo, en varias oportunidades me recuerda y me induce respecto de los términos de lo que yo tenía que declarar, diciéndome que tenía que ser en coincidencia con la nota con Santoro”.

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