Alimentación

Agua embotellada: qué tener en cuenta a la hora de elegirla

Qué diferencias indican sus etiquetas y qué conviene

miércoles 20 de marzo de 2019 - 7:24 am

El agua mineral que es embotellada para su posterior consumo es agua pura, ha pasado por diferentes procesos de control de calidad, controles óptimos para que esté libre de microorganismos y bacterias, apta para su consumo. Ahora bien: ¿en qué detalles o elementos de composición debemos fijarnos a la hora de buscar agua para un consumo saludable?

En el mercado nos encontramos con muchas marcas de agua mineral embotellada. Algunas son cálcicas, alcalinas o bicarbonatadas, hiposódicas y otras magnésicas, estas clasificaciones dependen del tipo de roca que existe o se encuentra presente en los manantiales de su origen.

También nos encontraremos con aguas que han pasado por tratamientos como por ejemplo la descalcificación, aguas que han sido osmotizadas, para hacerlas potables, son aguas potables preparadas, estas proceden de diferentes orígenes.

En el caso del agua con gas embotellada, está la que tiene en su composición gas natural porque su naturaleza es carbónica, es decir el gas está en el manantial, o la que se le añade el gas carbónico.

En cuanto a su mineralización pueden ser de mineralización débil, son las que tienen residuo seco superior a 50 mg / litro e inferior a 500 mg / litro, las de mineralización muy débil tienen un residuo seco inferior a 50 mg /litro y en las de mineralización fuerte, el residuo seco que contienen es superior a 500 mg / litro.

Diferentes estudios aconsejan que las personas que padecen de hipertensión o cálculos renales consuman la de mineralización muy débil y evitar las fuertemente mineralizadas y que tengan alto contenido en sodio.

Fuente: Natursan

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