Alimentación

Nueve ingredientes que no deberían estar en una ensalada saludable

Debemos prestar atención a la hora de condimentar estos platos ya que podemos generar el efecto inverso

miércoles 20 de marzo de 2019 - 7:16 am

Cuando hablamos de ensaladas todos pensamos en platos sanos y ligeros. Sin embargo, la realidad nos indica que en algunas ocasiones pueden estar cargados de calorías e ingredientes poco saludables según cómo las condimentemos.

Salsas o aderezos comerciales

Desde el ketchup hasta la mayonesa u otros aderezos pueden contener grandes cantidades de azúcar en su interior y ser una concentrada fuente de sal.

Ambos ingredientes tienen un efecto adictivo en nuestro organismo y en exceso son desaconsejables. Lo mejor para no sumar calorías de mala calidad es crear nuestras propias salsas.

Croutons

Para dar textura crujiente a las ensaladas y así, volverlas más apetecibles, se suelen agregar croutons que no son más que dados de pan fritos.

Estos ingredientes constituyen la combinación perfecta de harinas refinadas y grasas propias de las frituras, por lo que concentran muchas calorías y nos estimulan a comer más sin saciarnos en absoluto.

En su reemplazo deberíamos emplear dados de pan integral tostado por ejemplo, sin el añadido de grasas propias de las frituras.

Surimi o gulas

Son un procesado de pescado, con poco de pescado y almidones así como azúcares añadidos en su interior. En su reemplazo, podemos acudir a atún al natural o en aceite, así como a otros pescados en conserva.

Fiambre de pechuga de pavo

La pechuga de pavo es una opción muy usada en ensaladas, en reemplazo de la carne fresca y cocida. Sin embargo, no es más que un ultraprocesado más que puede tener harinas refinadas, azúcar y mucha sal para ofrecernos.

En ocasiones el fiambre de pechuga de pavo no supera el 50% de pechuga de pavo y el resto se compone de féculas o almidones así como aditivos varios. En su reemplazo, nada mejor que la pechuga de pavo o pollo cocida y en trozos.

Rebozados

Es frecuente encontrar en las ensaladas, carnes rojas en trozos, tiras de pollo o de pescado rebozadas y fritas. Estos ingredientes agregan proteínas pero también, muchas grasas y calorías a los platos, siendo una forma de dar textura a la ensalada y estimular su consumo, pero con nutrientes de escasa calidad.

Los rebozados que muchas veces se emplean no son caseros sino de origen industrial y en el caso de los palitos de merluza o de los nuggets de pollo, concentran grasas, calorías, harinas y sal que deberíamos reducir al máximo.

Mejor emplear las carnes frescas y en trozos o si usamos un rebozado que sea de pan rallado integral, copos de avena o salvados y horneados en lugar de fritos para restar calorías y malos nutrientes a nuestra ensalada.

Embutidos

En muchas ensaladas comerciales encontamos trozos de algún embutido como puede ser chorizo, por ejemplo, que añade nutrientes propios de las carnes procesadas.

Los embutidos adicionan grasas, sal, azúcares y hasta harinas a nuestra ensalada, entorpeciendo así su calidad e incrementando sus calorías.

El mejor reemplazo son las carnes frescas cocidas y si elegimos cortes magros y de calidad, mucho mejor.

Frutos secos o pipas fritas y saladas

Los frutos secos como las semillas son ingredientes que dan textura a las ensaladas y aportan muy buenos nutrientes, sobre todo, grasas de calidad para el organismo y fibra.

Sin embargo, los frutos secos o pipas fritas y saladas no son una alternativa aconsejable, pues a diferencia de estos mismos ingredientes en su estado natural o simplemente tostados, poseen muchas grasas derivadas de las frituras, más calorías y sodio o sal en apreciables cantidades.

Si queremos un toque crocante en nuestra ensalada, nada mejor que las semillas y frutos secos sin procesar, evitando siempre las opciones fritas y saladas.

Miel o siropes

Para preparar salsas, muchas veces se recurre al uso de miel o siropes en reemplazo del azúcar, pues brindan un sabor apenas dulce a la preparación.

Sin embargo, aunque son alternativas naturales y con frecuencia sin refinar, no son recomendables en el marco de una dieta sana, pues tal como el azúcar de mesa son azúcares libres o añadidos bajo la definición de la OMS.

Se absorben muy rápidamente, elevando la glucosa en sangre y no saciando el apetito. En su reemplazo, podemos dar un toque dulce usando una pequeña cantidad de pulpa de naranja, crema de dátiles o edulcorantes.

Chips o láminas fritas de vegetales

Los chips de vegetales o frutas no son más que láminas de estos ingredientes fritos. Poco tienen de vegetales y mucho de fritura, aportando muchas grasas y calorías a la preparación con escasos buenos nutrientes.

No son opciones recomendables, excepto que los realicemos al horno en casa y nos aseguremos que no han sido sumergidos en grasas para su cocción.

Fuente: Vitónica

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