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Frenan el nuevo estadio del diario La Nación: “Es el paradigma del negocio con la tierra pública”

La construcción está muy avanzada y su ubicación en pleno barrio porteño de Villa Crespo generó malestar entre los vecinos; la Justicia impuso un amparo para que se suspenda el microestadio hasta que se realice el estudio de impacto ambiental

viernes 15 de marzo de 2019 - 1:06 pm

La Justicia porteña suspendió provisoriamente la explotación del microestadio que el diario La Nación está construyendo en el barrio porteño de Villa Crespo, luego de que recibiera duras críticas por parte de organizaciones vecinales que denunciaron irregularidades y cambios entre los planos originales aprobados y el resultado final.

En 2018, La Nación había anunciado desde sus páginas la construcción del Arena, al que describía como un “moderno centro de espectáculos artísticos y deportivos”: “Se prevé que el estadio albergue más de un centenar de shows por año y la inauguración será en el segundo trimestre del año próximo. El arena tendrá una capacidad para 12.000 espectadores sentados, con la posibilidad de expandirse para alojar a 16.000”.

Sin embargo, el juez Aurelio Luis Ammirato hizo lugar en las últimas horas a un amparo presentado por Andreina Luca de Caraballo, presidenta de Fundación Ciudad. La principal crítica de esta ONG es que la superficie total del microestadio techado pasó de un proyecto original aprobado en 2015 por 11.000 m²  a los actuales 28.000 m². Además, la capacidad del estadio pasó de 8.000 a 16.000 espectadores, casi el triple que el mítico Luna Park.

El proyecto final no cuenta con los avales técnicos y los estudios de impacto ambiental correspondientes, lo que derivó en la aplicación de un amparo judicial que suspende la explotación de la Arena, aunque no su construcción ya que está en un estado avanzado. Este cambio de dimensiones, sumado a que planean realizar un evento cada tres días, generaría todo tipo de inconvenientes en los residentes de la zona, según los denunciantes.

Según pudo averiguar Nexofin, el polémico proyecto contó con financiamiento del Banco Ciudad, por lo que la entidad bancaria también quedó en la mira por haber colaborado con la construcción de un microestadio que finalmente no contaba con los avales necesarios para funcionar.

“La construcción y el funcionamiento del Buenos Aires Arena tendrá alto impacto en la vida urbana del barrio. En los días de shows, habrá impactos relevantes en el tránsito y transporte durante todo el día, en los espacios para estacionamiento, en la limpieza de la vía pública y la producción de residuos. También generará altos impactos en la infraestructura de servicios públicos (agua, cloaca, luz). Habrá impactos sociales en relación al incremento y concentración de personas en los días de shows, en la implementación de los controles y medidas de seguridad, en la ocupación de la vía pública, en los ruidos de la aglomeración de personas en el espacio público en horarios nocturnos en una zona que es netamente residencial”, argumentó en su amparo judicial la Fundación Ciudad, según consignó Infobae.

Quien se expresó aún en más duros términos fue Jonatan Baldiviezo, del Observatorio para el Derecho a la Ciudad y patrocinante de vecinos de la zona: “En los fundamentos de la sentencia queda claro las deficiencias del procedimiento que otorgó los permisos ambientales para la construcción del estadio cubierto más grande de la Argentina. El gobierno tuvo más en cuenta garantizar el negocio de la explotación de este estadio que evaluar seriamente cada uno de los impactos que generará en la vida de miles de familias de Villa Crespo. Cada una de las factibilidades de los servicios públicos está viciada y aun así avanzaron. El mega estadio es el paradigma del negocio con la tierra pública y de la mala planificación”.

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