Estados Unidos

La increíble historia de Coronel Sanders, el fundador de KFC

Su popular receta del pollo frito lo hizo millonario recién a los 65 años; previo a eso, Harland David Sanders fue vendedor de seguros, abogado y sirvió al ejército de Estados Unidos: su increíble historia de vida

viernes 8 de marzo de 2019 - 3:38 pm

Harland David Sanders, más conocido como “Coronel” Sanders, fue el fundador de Kentucky Fried Chicken (KFC), la famosa cadena estadounidense de comida rápida. Pero jamás fue Coronel.

Luego de una dura infancia, en la que sufrió la muerte de su padre a la temprana edad de cinco años, Sanders debió aprender a cocinar para sus dos hermanos menores ya que su madre debió conseguir dos empleos para mantenerlos.

Debido a su mala relación con su flamante padrastro, el oriundo de Henryville, Indiana, se mudó con sus tíos a Albany y después de un tiempo, a los doce años, abandonó la escuela para irse a trabajar a la granja familiar por cuatro dólares mensuales. Desde ese entonces, comenzó a realizar diferentes trabajos: playero en una estación de servicio, bombero en una estación de trenes y marino mercante.

A los 15 se alistó en el Ejército, pero lejos estuvo de convertirse en Coronel. Tras volver de su servicio en Cuba, se casó con su primera mujer Josephine King con quien tuvo tres hijos y a la que le fue infiel en varias oportunidades según su biógrafo John Ed Pearce. Luego de la muerte de su hijo mayor, la familia se mudo a Tennessee, donde Sanders estudió Derecho por correspondencia, ejerció durante tres años mientras trabajaba y tras perder su licencia regresó a Indiana para vender seguros.

En 1929, abrió una estación de servicio en Corbin (Kentucky) donde cocinaba para su esposa e hijos y ocasionalmente para un cliente. Disfrutaba de realizar las comidas que su madre le había enseñado y de a poco cada vez más clientes comenzaron a visitarlo. Entonces, abrió un comedor para 142 personas y en el 35′ fue nombrado por primera vez “Coronel” de Kentucky, un distinción honorífica a personalidades destacadas. Esto sumado a su método efectivo y más veloz para preparar el pollo frito le brindó más popularidad a Sanders y su comedor Harland Sanders Court and Cafe ingresó en 1939 en la popular lista Adventures in Good Eating del famoso crítico gastronómico Duncan Hines.

El éxito iba en aumento y luego de patentar su receta del pollo en 1940, Sanders decidió abrir un hotel, pero éste debió cerrar rápidamente durante la Segunda Guerra Mundial debido a la caída del turismo. Después de la guerra, reabrió el hotel, pero la reconstrucción de la ruta no contempló a la ciudad de Corbin por lo que su hotel perdió visitas y fue vendido por la mitad de su precio, unos 75 mil dólares. Con eso pagó todas las deudas que tenía y con sólo 105 dólares mensuales y casi a los 60 años de edad, decidió recorrer el país mostrando su ya popular receta del pollo. Logró abrir su primer franquicia en 1952 y consiguió que varios restaurantes incluyeran su receta en los menúes, vistiéndose siempre con su particular bastón, un traje blanco y tiñiendo su barba del mismo color como estrategia de marketing.

En 1963, la receta de Sanders se franquició en más de 600 puntos de venta en los Estados Unidos y Canadá. Sanders tenía 17 empleados y viajó más de 200,000 millas en un año promoviendo el Kentucky Fried Chicken. Estaba pagando $ 300,000 antes de impuestos, y el negocio se estaba volviendo demasiado grande para que Sanders lo manejara.

Un año después, en el 64′, Sanders vendió la franquicia por solo u$s 2 millones. A los 74 años creyó ya no tener la energía para hacer crecer su negocio. Para la época, la venta de la marca por dos millones de dólares (más un salario vitalicio por ser el portavoz de la marca) no fue un mal trato, pero cuando la compañía empezó a ganar millones con su salida al mercado de valores, Sanders se sintió estafado.

En una convención de la franquicia, el “Coronel” pasó 40 minutos quejándose en el escenario del mal manejo de la compañía. Nunca renunció a su marca, pero vivió el resto de sus días creyendo que lo habían engañado para vender su negocio.

Más allá de su negocio más popular, en 1968 abrió un restaurante familiar en Shelbyville con el nombre de su esposa, que hasta el día de hoy sigue funcionando como Claudia Sanders’ Dinner House. En 1970 abandonó el consejo de dirección de KFC, pero continuó siendo la imagen publicitaria.

Sanders murió el 16 de diciembre de 1980 por una pulmonía a raíz de infecciones en el riñon y la vesícula. Fue sepultado con su característico traje blanco y cortaba negra en el Cementerio Cave Hill en Louisville (Kentucky). Hasta el día de hoy, su rostro continúa siendo la imagen de KFC.

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