Sociedad

Blockbuster: así sobrevive el último local del mundo

El servicio de alquiler de películas entró en quiebra en 2010, pero un local de Oregon, Estados Unidos, refresca la memoria de aquellos nostálgicos que merodean por la zona

jueves 7 de marzo de 2019 - 5:10 pm

Es el año 2000, es viernes a la noche y tus hijos te piden ver una película. Tras una dura jornada laboral, usted -madre o padre cansado- les da el gusto y se dirige al Blockbuster más cercano para un futuro con El Grinch o Toy Story.

Esta escena muy común en la década pasada dejó de repetirse tras la llegada de plataformas de películas on demand. En 2010, Blockbuster se declaró en quiebra y de los 9000 locales en el mundo quedaron sólo 300.

El anteúltimo se encuentra en Australia y cerrará definitivamente a fin de mes. Otros dos locales que había en Alaska, Estados Unidos, ya cerraron en julio.

Así, el único Blockbuster que sobrevivirá en el mundo es el de Bend, en Oregon (EE.UU.), que está ubicado en junto a una calle, cerca de un vendedor minorista de cannabis y un servicio de cremación de mascotas.

Los motivos detrás de su increíble supervivencia son varios. Uno de ellos es la unicidad. El hecho de ser el último local de un producto que recuerda la infancia de las personas les hizo ganar el mote de “celebridades”. “Es emocionante”, publicó el gerente general Sandi Harding en su cuenta de Facebook.

 

El local abrió como franquicia de Blockbuster en 2000. Tiene alrededor de 4000 cuentas activas y registra varias nuevas por día, precisó Harding. Algunos de los nuevos clientes son incluso turistas que viajan durante horas para convertirse en socios.

Las llamadas a la línea telefónica del local suelen ser recibidas por una señal de ocupado constante o música en espera (con el tema “Star Wars”). En el interior del local hay mercadería de la marca Blockbuster, incluidos sombreros de camionero, tazas e incluso imanes hechos por un artesano local.

La tienda tiene todavía un contrato de varios años de alquiler y un acuerdo de licencia que sus propietarios firman anualmente con Dish Network, que compró Blockbuster por $ 320 millones en 2011.

“¡Nos ha reenergizado! Somos los últimos”, dijo Harding en una entrevista. “Y ahora nos tratan como celebridades”.

Una empresa cervecera local elaboró incluso una cerveza especial, Last Blockbuster, y la sirvió en una fiesta en la tienda. Dos cineastas recaudaron casi $ 40.000 en Kickstarter, un sitio de crowdfunding, para realizar un documental sobre el sobreviviente.

Una posible explicación para la larga vida de la tienda: Bend se encuentra en una región que la alcaldesa de la ciudad, Sally Russell, describe como “grandes extensiones con comunidades realmente pequeñas” que a menudo no tienen acceso fácil a Internet de alta velocidad necesaria para la transmisión de contenido.

Además, muchos residentes de áreas periféricas se detienen en el Blockbuster durante sus viajes semanales a la ciudad para hacer recados, en parte por la política de siete días de alquiler de la tienda, dijo Russell, y agregó que el hecho de ser el último local de la cadena podría ahora incluso darle un empuje.

“Sucede como con el viejo disco de vinilo. Todos quieren tener tocadiscos nuevamente”, dijo la alcaldesa. “Llegamos a un lugar donde algo con fecha vencida vuelve a entrar en circulación. Definitivamente hay interés en mantener viva esta forma casi extinta de disfrutar de las películas”.

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