Alimentación

Vitamina K: qué aporta y dónde podemos encontrarla

Àlgunos datos de este nutriente no tan nombrado

viernes 8 de marzo de 2019 - 7:21 am

La vitamina K es un nutriente que juega un papel muy importante en la estabilidad sanguínea, siendo un precursor de los factores de coagulación. Es almacenada por el organismo en pequeñas cantidades que se agotan rápidamente, por lo que debe ser ingerida de forma regular. Por otra parte, también puede reciclar pequeñas cantidades para volver a utilizarla.

También parece estar implicada en el correcto desarrollo de tejidos y huesos, por lo que su déficit puede acarrear problemas en el desarrollo óseo.

Formas de vitamina K

Filoquinona o vitamina K1: es la forma existente en las plantas de hoja verde. Se consume con la dieta y se absorbe mejor disuelta en grasas.

Menaquinona o vitamina K2: es la vitamina producida por determinadas bacterias de la flora intestinal. Se produce y absorbe en pequeñas cantidades.

Menadiona o vitamina K3: es la producida de forma sintética. Se utiliza en ocasiones como suplemento.

Alimentos ricos en vitamina K

Seguir una dieta variada y equilibrada es suficiente para consumir la cantidad de vitamina recomendada, ya que esta se necesita en pequeñas cantidades. Podemos encontrarla en:

– Verduras de hoja verde, como las espinacas, el brócoli o la lechuga.

– Algunas frutas, como los higos.

– Carne.

– Queso.

– Soja.

– Huevos.

Déficits de vitamina K

Debido a que la cantidad necesaria de esta vitamina es baja, su deficiencia es poco común. Sin embargo, existen casos y situaciones en las que esta carencia puede darse. Este es el caso de los recién nacidos, que pueden tener problemas hemorrágicos y tendencia al sangrado. Debido a esto, se suele administrar de manera exógena mediante una inyección.

Por otra parte, enfermedades como la fibrosis quística, la celiaquía o el síndrome del intestino corto, pueden provocar una carencia. Asimismo, el tratamiento con determinados fármacos, como los anticonvulsivos o ciertos antibióticos pueden conllevar una deficiencia del compuesto.

Una deficiencia severa puede conducir a la aparición de hematomas y sangrados. Esto es debido a la mala coagulación sanguínea. Esta condición podría llevar, en el peor de los casos, a la generación de peligrosas hemorragias internas.

Fuente: Mejor con salud

COMENTARIOS