Fitness

Los beneficios y riesgos de correr en la playa

Qué hay que tener en cuenta para no terminar con una lesión

jueves 7 de marzo de 2019 - 7:36 am

En esta época que muchos se van de vacaciones a disfrutar del mar, aprovechan para practicar un poco de running en la orilla. ¿Pero, qué hay que tener en cuenta?

Una persona con muy buena fuerza física puede correr en la arena un rato y es bueno, pero no demasiado tiempo. Lo ideal es correr en el paseo marítimo para evitar complicaciones y, en todo caso, caminar descalzo por la playa.

La orilla de la playa está inclinada, por lo que se corre con un pie más alto que el otro, una pierna más flexionada que la otra, un lado de la cadera más abducida, etc. Todo ello supone mucha mayor carga en la pierna que está más alejada del agua, además de basculaciones de las rodillas.

Existe un desequilibro enorme. Hacés un movimiento asimétrico, cuando la carrera debe ser simétrica. Sin embargo, caminar no es tan malo. Pero no hacer una hora en una dirección y otra en la contraria, porque cargás una pierna y puede ocasionar problemas. Es mejor 15 minutos para un lado y otros 15 para el otro.

Tampoco se aconseja correr por la arena seca, ya que la pisada es en blando y es muy desequilibrante, pudiendo dar lugar a un esguince. Por otro lado, al correr por la playa la amplitud del movimiento articular y las fuerzas se amplifican. Aplicás en el pie mayores cargas, de tal manera que si lo hacés en dosis pequeñas es bueno, pero en exceso es malo. Si corrés 30 minutos puede que acabes con una tendinitis del tendón de Aquiles o un esguince.

Beneficios

Por el contrario, si lo hace un profesional de forma controlada y con gente profesional que sabe, correr 500 metros hacia un lado y 500 metros hacia el otro puede tener beneficios.

Algunos son:

- Fortalece la planta del pie.

- Amplifica las fuerzas y se flexiona más el tobillo.

- Se trabaja con toda la planta del pie.

- Se trabaja con la propiocepción.

- Es bueno para toda la musculatura del pie.

- El trabajo físico es mayor.

Para obtener todos estos efectos positivos hay que dosificar las cargas. Se ha de controlar cuánta distancia recorrés y a qué velocidad.

En cuanto a la técnica, la longitud de la zancada debe adaptarse en función de la velocidad y la estatura. Una longitud demasiado larga o corta es contraproducente.

Sobre los apoyos, el pie ha de llegar con cierta flexión de tobillo. Lo más  sano es apoyar primero el talón y después la planta o directamente la planta. El tobillo se flexiona durante el apoyo pero no debe sobrepasar ángulos superiores de 30 grados aproximadamente.

La rodilla no debe flexionarse demasiado durante el apoyo. La pelvis no debe estar girada y se debe controlar bien el abdominal.

Fuente: Cuidate Plus

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