Psicología

Mitomanía: cómo detectar a un mentiroso compulsivo

Cuáles son los síntomas que caracterizan a estas personas

jueves 7 de marzo de 2019 - 7:11 am

El nombre del trastorno mitomanía surgió de la psiquiatría y consiste en el hábito de mentir de forma constante. Es una tendencia del carácter que lleva a la persona que lo sufre a mentir constantemente, creando fábulas inventadas (y creérselas), y a la simulación.

Es el arte de mentir, siendo un trastorno psicológico que desfigura la realidad haciéndole ver a los demás las cosas de una manera totalmente distinta a como es. La palabra viene del griego y el enfermo en este caso miente por la sencilla razón de hacer su vida más soportable ocultando la verdad detrás de las mentiras.

Este problema psicológico es frecuente y continuado en las personas que lo padecen, ya que el mentir puede ser útil para relacionarse socialmente y ocultan detrás de sí algún problema más grave como trastornos de personalidad.

Tipos de mitomanía desde un tipo de vista médico:

Mitomanía vanidosa: caracterizada por mentiras que tienden a exagerar las virtudes o hechos de la persona en cuestión, como por ejemplo actos de adoración, éxitos amorosos e íntimos, proezas casi atléticas.

Mitomanía perversa: agresividad y necesidad de dañar a otra persona, mediante falsas acusaciones, difamaciones, denuncias e incluso cartas anónimas.

¿Cuáles son las características del mitómano o mitómana?

- Mentir constantemente, convirtiéndose en un hábito.
- Se miente para manipular y atrapar a las personas de su alrededor.
- Se deja de creer su propia realidad construyéndose una basada en las mentiras.
- Tiene tendencia a desfigurar la realidad.
- Puede llegar a ser una persona agresiva o violenta.
- Es un síntoma de otro tipo de problemas psicológicos como trastornos de personalidad, como personas necesitas de afecto y aquellas que tienen un trastorno de personalidad hipertímica.
- Delirios de grandezas, orgullo, fríos, calculadores.

Aunque muchos psicólogos ya la consideran como una enfermedad, para otros aún sigue siendo un trastorno psicológico que simplemente oculta otro tipo de carencias tanto afectivas, sociales o personales.

Uo de los síntomas principales es la tendencia a mentir constantemente, a inventarse historias y hechos que no han ocurrido, o que sí han sucedido pero tiende a magnificarlos en beneficio propio.

Puede simular incluso enfermedades físicas o mentales con el objetivo de ser el centro de atención y hacer más grandes sus mentiras.

En un primer momento, la mentira o simulación comienzan como un hecho total y absolutamente consciente por parte de la persona. Sin embargo, con el paso del tiempo, tiende a creerse sus propias mentiras.

Fuente: Vida sana

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