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CIAA, la primera computadora industrial argentina

Se llama CIAA y está pensada para ayudar a las empresas nacionales a incorporar tecnología a su producción; el diseño es abierto y se ofrece sin costo a la comunidad

miércoles 9 de abril de 2014 - 6:49 am

La Computadora Industrial Abierta Argentina (CIAA) es la primera que se genera en el país y, dicen sus creadores, única en el mundo por su filosofía. Es de diseño nacional y no es, sin embargo, una computadora de escritorio; no es una PC. Es un equipo pensado para la industria, para la automatización de procesos en una empresa. Y

Su principal objetivo es ayudar a las pequeñas y medianas empresas nacionales a sumar tecnología a sus procesos productivos, o reemplazar tecnología anticuada o costosa, y permitir que cosas que hasta ahora se venían haciendo manualmente, artesanalmente, se hagan en forma automática.[pullquote position=”right”]CIAA, la primera computadora industrial argentina[/pullquote]

Unos pocos ejemplos: medir la temperatura a intervalos regulares en un preparado que se mezcla en una batea; controlar la cantidad de fertilizante con el que se riega un campo en función de la velocidad del tractor; hacer el análisis de calidad de un producto, en el que se debe hacer una misma operación miles de veces por día; gestionar el funcionamiento de un semáforo o de una expendedora de golosinas.

Y lo mejor: el diseño es abierto y comunitario. Está pensando para que se transforme en un estándar abierto local, que haya múltiples proveedores, y que se adapte a los requerimientos técnicos de cada empresa que lo vaya a usar. También está pensado como elemento educativo para ser usado en las universidades nacionales.

En su versión inicial usa un procesador ARM (del mismo tipo que se usa en los celulares y tabletas, y también el más popular entre los sistemas embebidos) Cortex-M4, on 8 MB de RAM y 4 MB de memoria flash, conectores Ethernet, USB y varios más que se usan en ambientes industriales.

 

“Los componentes que tiene son los más populares de la industria, pero el diseño está pensado para admitir cambios, porque queremos que sea lo más abierto posible. El procesador o la memoria no se fabrican en el país; todo se hace en China, pero se eligieron versiones que son fáciles de conseguir en la Argentina. La placa base sí se fabrica acá. Creamos una de 4 capas. Cuanto más capas más complejo es lo que se puede hacer, pero también más caro es el equipamiento que hay que tener para fabricarlo. Las Pymes de acá pueden hacer de 4 capas, así que la hicimos así para que más empresas puedan fabricar las placas base sobre las que se montan los componentes”, explica Lutenberg.

¿Y qué sucede ahora que la CIAA está casi terminada? “Trabajamos en cómo llevar ese desarrollo a un producto, que no quede en la universidad. Nos juntamos con ministerios, con sus organismos de compras, para mostrarles qué hace la CIAA -explica Viqueira- y cómo la pueden implementar en sus procesos productivos. Por ejemplo, estamos teniendo reuniones para participar en proyectos como la fabricación de los controladores de precios de la AFIP, los botones de pánico de la Provincia de Buenos Aires, incubadoras, permitirle a autopartistas reemplazar equipos, una fábrica de compresores de aire, etcétera. Trabajamos para que la industria nacional tome esta computadora y la transforme en un producto”.

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