La muerte de Natacha Jaitt

El celular de Natacha: una de las claves para la detención de Velaztiqui Duarte

El productor fue detenido esta madrugada por el delito de falso testimonio. ¿Qué hay detrás del celular de la mediática?

martes 26 de febrero de 2019 - 10:53 am

El productor de espectáculos Raúl Velaztiqui Duarte fue detenido esta madrugada por el delito de falso testimonio. Fue él quien se encargó de llamar al 911 para dar aviso de que Jaitt se había descompuesto en la cama de la suite del salón de fiestas Xanadú, Villa La Ñata. Cuando la Policía Bonaerense llegó al lugar, la mediática estaba muerta.

Para Velaztiqui, lo que hizo con el celular Samsung de Jaitt es el centro del problema.

En su primera testimonial, el productor aseguró que no había tocado el teléfono de Jaitt. Pero en la segunda cambió totalmente su relato, para afirmar que lo tomó porque “quería preservarlo”.

El fiscal Sebastián Fitipaldi, uno de los tres que actúa en el expediente, ya lo había encontrado en la misma mañana de la muerte: lo retiró él mismo de la camioneta Fiat Adventure roja de Velaztiqui en su primera inspección del salón Xanadú con la Policía Científica en el lugar.

A partir de los videos que muestra una de las 11 cámaras de seguridad del salón muestra a Velaztiqui entrando a su camioneta para luego volver al Xanadú. Para ese entonces, los paramédicos ya estaban en el lugar.

Velaztiqui afirmó en su segunda testimonial que quería resguardarlo, pero los investigadores no le creen: sospechan que habría querido aprovecharse de sus contenidos, lucrar con los contenidos del Samsung de Jaitt.

En sus declaraciones, el productor aseguró primero que era “un amigo”, luego que desde fines de enero la había visto “tres veces”, sin haberla visto “durante un año”.

Hay otras contradicciones de Velaztiqui Duarte, como por ejemplo, una descripción que dio de la posición del cuerpo que no correspondía con el hallazgo.

Además Velaztiqui Duarte dijo ni haber visto a Jaitt tomar cocaína. Los fiscales dudan también en este punto, ya que las pruebas lo ubican en la cocina del Xanadú, donde la cocaína era consumida por los invitados de la fiesta. “Es imposible que no lo haya visto”, afirma una fuente a Infobae.

El teléfono, por lo pronto, no fue abierto aún por un equipo de técnicos forenses. Continúa en poder de la Justicia. El miedo a que se filtren sus contenidos, luego de que un policía del Comando de Patrullas de Tigre entrara a la escena de la muerte de Jaitt para tomar fotos del cadáver que terminaron en grupos de WhatsApp de todo el país, no es algo menor.

COMENTARIOS