Judiciales

Denuncian en la Justicia que D’Alessio extorsionó a un empresario junto al periodista Santoro

El empresario Víctor Palomino Zitta -quien había declarado en la "Mafia de los contenedores"- se presentó ante el juez Padilla y apuntó contra el ahora detenido D'Alessio, el abogado Rodrigo González y Daniel Santoro, quienes le habrían exigido 500.00 dólares a cambio de protección judicial y mediática

viernes 22 de febrero de 2019 - 5:55 pm

El empresario Victor Palomino Zitta denunció en la Justicia al falso abogado Marcelo D’Alessio, al juez de la causa Marcelo Aguinsky, a un estudio jurídico y al periodista del diario Clarín Daniel Santoro por haberle exigido medio millón de dólares a cambio de protección judicial y mediática.

Palomino Zitta es uno de los arrepentidos en la causa conocida como “Mafia de los Contenedores”, donde era investigado por haber ido a retirar uno de los 561 contenedores que habrían ingresado con mercadería de contrabando a través del puerto de Buenos Aires y con complicidad de funcionarios de la Aduana.

El empresario Palomino Zitta fue liberado en esa causa luego de declarar en una indagatoria donde apuntó a la militante K Gladys Fabiana Fernández, alias Patricia, que luego fue detenida en una mansión de Hurlingham.

En una sorpresiva declaración, este jueves Palomino Zitta se presentó ante el juez que lleva la denuncia contra D’Alessio por extorsión y contó haber sido víctima de un cha

Palomino Zitta, el empresario que denunció a D’Alessio y a Santoro

ntaje similar, esta vez, con la presunta participación del periodista Santoro, del abogado Rodrigo González y del juez Marcelo Aguinsky. Este último era quien lo investigaba en la causa de los contenedores.

En su declaración de este jueves ante el juez Padilla, el empresario relató: “Patricia Fernández (quien resulto ser Gladys Fernández), presentada por el Sr. Luis Soria nos encargó el transporte de un contenedor desde la terminal EXSOLGAN ubicado en el puerto de Buenos Aires, hasta un depósito fiscal en la localidad de San Miguel. Al momento de contratar los servicios, nos solicita que nos acerquemos al Puerto de Buenos Aires, argumentado que la documentación para poder realizar el transporte del contenedor estaba en poder del camionero que se encontraba allí en el puerto de Buenos Aires con la carga. Acto seguido nos envía mediante el servicio de mensajería WhatsApp fotografía del denominado BL a los fines de contar con la información necesaria para realizar las consultas en la terminal portuaria. Nos dirigimos junto con el Sr. Costa a la terminal portuaria y fuimos atendidos por personal de Aduana, a los que se les hizo la consulta con la impresión de la foto que esta Sra. Fernández nos había enviado mediante chats de WhatsApp. Luego de varias horas de espera se nos manifestó que ese contenedor se encontraba bajo supervisión judicial y se hizo presente personal de prefectura y nos detienen tanto a Costa (mi socio) como a quien suscribe. Finalmente, fuimos trasladados según el procedimiento de rigor al Edificio de Prefectura en Puerto Madero”.

Una vez detenidos, comenzó el episodio donde aparecerá D’Alessio, junto a otro grupo de abogados. Según publicó Perfil, el empresario continuó contando: “Al día siguiente somos trasladados al Juzgado del Dr. Aguinsky, (…) mientras que me están tomando declaración indagatoria, sorpresivamente fue interrumpida porque el Juez, Dr. Aguinsky permite el ingreso de mi ex pareja (Jacqueline Fonseca) debido a que se encontraba con un grupo de abogados particulares que asumirían la defensa en ese acto. El Juez me consulta si yo aceptaba esa designación y le manifiesto que sí, entendiendo que mi pareja se había contratado abogado de confianza. Este grupo de abogados resulto ser Rodrigo González, Gustavo González, Emiliano (empleado del estudio de González) y Marcelo D Alessio.  Estos cuatro abogados se repartieron los roles de la siguiente manera: Emiliano se apartó a hablar conmigo con un borrador de la declaración que debería de realizar, yo le relato los hechos pero me dice que si yo decía eso, seguramente iba a quedar detenido mucho tiempo, que debería de declarar lo que él me había preparado ya que el Juez  y la fiscal querían que aporte la información que el tenía preparada, para, de esa forma, declarar como arrepentido y obtener la libertad. Por otro lado, mientras que estoy con Emiliano, mi socio se encontraba apartado con los González, mientras que D Alessio se dirigió al despacho del Dr. Aguinsky. Luego por comentarios de mi ex pareja, me entere que D Alessio se sentó en el hall de entrada entre la mujer de mi socio y Jacqueline. Durante la espera D Alessio les refirió a modo de amenaza QUE DEBIAN DE ABONAR U$S 500.000 los cuales serian repartidos entre la fiscal del caso, el Juez Aguinsky, el estudio jurídico y Santoro (periodista del diario Clarín)”.

Y continuó, involucrando también al editor de Clarín en la trama extorsiva: “En esa charla, les refirió que la diferencia entre un preso rico y un preso pobre, es que el rico va con las esposas hacia adelante mientras que el pobre las lleva hacia atrás. Exhibiéndole unas esposas de su propiedad. Como si esto fuese poco, les exhibió un arma la cual portaba consigo infundiéndoles aun más temor. Luego de esto, se hace presente en las puertas del Tribunal el periodista Daniel Santoro, quien se saluda, según manifestaron las mujeres, de manera muy amena con D Alessio y los González, y él personalmente les refirió que el tema estaba controlado y que no iban a salir en los medios, por la contratación de los servicios de ese estudio, es decir los buenos oficios de D Alessio y González. Mientras que se daba toda esta situación yo me encontraba declarando con personal del Juzgado y Emiliano, quien solicitó que se interrumpa el acto y se continúe al día siguiente debido al cansancio y la demora que toda esta situación había generado, permiso este que fue concedido por el Juzgado. Al día siguiente se continúo con la declaración y Emiliano me dijo previamente todas las personas que debía de incluir en la declaración para que se me otorgue la excarcelación; quiero destacar que no conocía a ninguna de las personas que nombre en dicha declaración. Pero me sentía coaccionado ante el temor de quedar detenido y la presencia del periodista de tanto re nombre. Luego de esto, se presento mi excarcelación y fui excarcelado tal como me lo habían prometido. Previo a mi libertad D Alessio presionaba a mi ex pareja, a quien le exigía que vendiera los bienes, o conseguir el dinero como sea, incluso a modo de presión comenzaron a salir notas en los medios periodísticos, incluido el periodista Santoro”.

El empresario declaró también que “una vez en libertad, las presiones no disminuyeron D’Alessio nos acosaba constantemente, y tal es así que nos cito en un restaurante en La Boca, llamado El Obrero, y ahí me refiere que si no estaba el dinero a las 48 horas, el acuerdo que se tenía tanto con el estudio, con el juez, con la fiscal, y con Santoro, se caería y volvería todo hacia atrás, por lo que me volverían a detener. Fue tal la presión que sentí en ese momento que le dije que iba a denunciar todo lo que me estaba haciendo padecer. Y esta fue la última vez que lo vi y entiendo que me vio tan firme que le dio temor que lo denuncie. Y luego de eso decidimos cambiar de abogado. Tanto mi ex pareja como la esposa de mi socio, se que habían abonado mientras que nosotros nos encontrábamos detenidos, y nosotros después les abonamos también, en total habremos entregado unos 40 o 50 mil dólares”.

Santoro se defiende

En diálogo con Perfil.com, Santoro se defendió: “Nunca autoricé a D’Alessio a usar mi nombre ni a citarme frente a absolutamente a nadie. Lo conozco como conozco a otros 100 abogados, jueces y fiscales de Comodoro Py. Yo cubrí y escribí un montón de notas de las mafias de los contenedores. Toda la información la chequeé con fuentes del Poder Judicial y lo que están haciendo es usar mi nombre sin mi permiso como parte de esta maniobra que se ha hecho para ensuciar al fiscal Carlos Stornelli”.

La relación entre D’Alessio y Santoro quedó plasmada en una charla que dieron juntos en FOPEA el 27 de noviembre pasado.

A pesar de ello y de la denuncia del empresario en su contra, Santoro se defendió: “No tengo ninguna relación ni contractual con D’Alessio, solo de profesional entre periodista y fuente. Las cosas absurdas que dijo sobre mi persona demuestran claramente que abusó de mi confianza”.

Y acotó: “Yo no te puedo hablar de mi fuente, pero yo voy por los tribunales de Comodor Py, claro. Pero esta historia de Dalessio, un periodista y los abogados no me cierra desde ningún tipo de vista”. Por último afirmó  “no conozco a Víctor Zitta. Yo solo publiqué lo que me contaban fuentes judiciales. Todo lo demás es ajeno a mi persona”.

COMENTARIOS