Alimentación

Diez errores a la hora de tomar cerveza

Tenelos en cuenta y disfrutá tu bebida al máximo

viernes 22 de febrero de 2019 - 7:03 am

Es una de las bebidas favoritas de muchos, pero puede ser que no la estén disfrutando en su máximo punto debido a ciertos errores que se pueden cometer.

1- Enfriás la jarra en la heladera

Queda vistoso, sí, pero es un error. Cuando el vaso está muy frío impide la formación de espuma y, además, si tiene algo de hielo se nos va a aguar. Así pues, la cerveza siempre bien fresquita, pero el vaso no.

2- Las almacenás mal (o mucho)

No deben guardarse durante mucho tiempo, pues pierden sus propiedades organolépticas, y mucho menos almacenarse en un lugar demasiado luminoso o en un envase que deje pasar la luz. Lo mejor es beberlas cuanto antes y almacenarlas siempre en un lugar fresco y seco, en sus características botellas marrones o en una lata opaca.

3- No humedecés la copa

Basta con llenarla un poco con agua fría, rociarla y tirar el agua. La cerveza se deslizará mucho mejor, no perderá fuerza ni se descarbonatará.

4- La bebés de la botella

Te estás perdiendo gran parte de sus matices. Olvidá tu época rockera y siempre que tengas posibilidad hacelo con un vaso (húmedo, claro).

5- La combinás con productos muy grasos

Si hablamos de maridajes, los alimentos excesivamente grasos harán que nuestra cerveza pierda gran parte de sus matices. La carne de cerdo o las frituras no siempre van a llevarse bien con esta bebida, pese a que curiosamente suele ser el maridaje por excelencia. Esto nos lleva al siguiente punto.

6-Controlás su consumo porque creés que engorda

La cerveza tiene un aporte calórico moderado y si se toma con moderación puede ser una bebida ideal para nuestro día a día. Lo que suele ocurrir, y ha dado lugar al mito de la barriga cervecera, es que cuando salimos no nos tomamos solo un par y que, además, solemos acompañarlas de sus correspondientes tapitas que sí que engordan.

7- Ni sal ni limón

Nada que nos pueda distraer del sabor original va a ser un buen compañero.

8- Sí a la espuma

Tanto si nos servimos la cerveza en casa como si vamos a un bar y nos tiran la caña ante nuestros ojos, es fundamental que siempre tenga espuma. Una capa de espuma de entre 1 y 2 cm protegerá nuestra cerveza de la oxidación, y disfrutaremos más de sus sabores.

9 – Fría, pero no siempre igual de fría

La rubia debe consumirse a una temperatura de entre 5 y 8 grados, mientras que la negra, que es más consistente, debe rondar los 8-12 grados.

10- La bebés de golpe

Debe tomarse pausadamente para poder disfrutar de todos sus aromas y sabor.

Fuente: Cocinatis

COMENTARIOS