Salud

Los beneficios de “respirar como un bebé”

En qué consiste esta técnica que tiene efectos positivos en todo nuestro cuerpo

jueves 21 de febrero de 2019 - 7:14 am

Probablemente habías oído aquello de “dormir como un bebé”, pero… ¿respirar? Resulta que a medida que crecemos respiramos peor, explicó la experta en respiración Rebecca Dennis.

Y eso pese a que nuestra capacidad pulmonar va en aumento con el paso de los años (hasta que cumplimos los 35, cuando empieza a reducirse). Muchos adultos realizan una respiración superficial, haciendo los movimientos musculares inadecuados y moviendo el cuello y los hombros cada vez que inhalamos.

Respirar mal tiene consecuencias directas sobre nuestra salud mental y física, según han demostrado varios estudios. Nos sentimos más cansados, nos falta energía, nos cuesta concentrarnos y puede aumentar nuestros niveles de estrés, aseguró Dennis al portal de la BBC.

Cuando un bebé respira, lo hace de manera bien profunda. Cada inhalación se hace desde la barriga. Y es ahí donde está la clave: en el diafragma, la nave nodriza de todos los músculos respiratorios.

Una respiración profunda donde se utilice el diafragma permite que entre más oxígeno en nuestro organismo, y también envía mensajes al cerebro que nos mantienen en un estado más relajado, ayudando a reducir los niveles de estrés.

“No somos conscientes de cómo respiramos a lo largo del día, nos olvidamos de ello o lo hacemos de forma superficial”, señaló la experta.

Estas son algunas de sus recomendaciones para aprender a respirar bien:

– Adoptá una postura cómoda, cerrá los ojos y concentrate únicamente en tu respiración.

– Realizá una inhalación profunda, dejando que el abdomen se llene de aire y se expanda ligeramente. Cuando exhales, hacelo también despacio y por la nariz.

– Poné una mano debajo de tu ombligo y la otra en la parte superior del pecho. Inhalá y exhalá profundamente por la nariz, despacio. Deberías sentir el aire fresco cuando entra en tu cuerpo y caliente cuando sale.

– Para saber si estás realizando una respiración diafragmática, la mano que está sobre el abdomen debería moverse más que la que tenés sobre el pecho. Para ello, tenés que enviar lentamente el aire desde la nariz a la parte posterior de la garganta y de ahí hacia la barriga.

– La exhalación debe ser lenta también, permitiendo que el abdomen se desinfle por completo.

– Repetí más ciclos de respiración prestando atención a tu abdomen en cada uno de ellos.

Fuente: BBC Mundo

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