Alimentación

Cómo distinguir un alimento ultraprocesado

Qué diferencias hay entre los diferentes tipos de productos

jueves 21 de febrero de 2019 - 7:25 am

A la hora de diferenciar los alimentos saludables, hay que empezar por definir qué es un producto no procesado, un procesado y un ultraprocesado.

Alimento no procesado: es aquel que no ha sufrido grandes transformaciones para llegar al mercado. Por ejemplo, las frutas y verduras frescas, carne y pescado frescos.

Alimento procesado: sufrió algún tipo de transformación, pero sigue siendo reconocible. Es el caso de algunas ensaladas de bolsa, verduras o mariscos ultracongelados, legumbres en conserva y conservas de pescado.

Alimento ultraprocesado: se refiere a cuando la transformación es mayor y se añaden varios ingredientes. En este caso no hay rastro de la forma original del alimento puesto que, normalmente, suele estar en un porcentaje muy bajo. Ejemplos son la mayor parte de los snacks, la repostería industrial, las galletas, los precocinados, los embutidos y los refrescos.

La obesidad, la diabetes y ciertos tipos de cáncer son algunas de las enfermedades que se han relacionado con un consumo frecuente de este tipo de alimentos.

¿Hay algún ultraprocesado saludable?

Los expertos coinciden en señalar que es prácticamente imposible encontrar un producto ultraprocesado bueno para la salud, ya que suelen tener grandes cantidades de sal, azúcar y grasa y su aporte nutricional es muy bajo.

En cambio, muchos alimentos poco procesados pueden formar parte del menú cotidiano, aunque conviene vigilar su composición. Entre otras cosas, en las conservas de pescado hay que tener cuidado con la sal.

La industria alimentaria han ayudado a que se pueda alargar la vida de los productos frescos. Por eso podemos contar con una amplia gama de procesados que mantienen sus propiedades saludables, como la verdura congelada. Entre los alimentos procesados no tan recomendables estaría la fruta en almíbar.

Claves para reconocer los ultraprocesados

Se distingue, además de por su escasa semejanza con el alimento de origen o materia prima, por sus componentes, entre los que suelen abundar los azúcares añadidos, la sal añadida, las grasas de mala calidad nutricional (hidrogenadas, trans, de palma…) y las harinas refinadas. El hecho de que un producto tenga una gran cantidad de ingredientes suele ser indicativo de que se trata de un ultraprocesado.

En la lista de ingredientes hay que fijarse en la posición en la que aparecen. Los primeros componentes son los más presentes. A partir de un 1 por ciento ya puede considerarse que un producto tiene mucha sal.

Fuente: Cuidate Plus

COMENTARIOS