Política Internacional

Ya en Argentina, el argentino accidentado en Bolivia: “Uy, ahora cómo salgo de esta, no tengo un peso”

La historia de Vilca recorrió la opinión pública de la Argentina luego de que su familia pidiera ayuda al gobierno jujeño porque no disponían de los ingresos suficientes como para poder abonar los costos de la internación, tratamiento y cirugía

domingo 3 de febrero de 2019 - 5:05 pm

Manuel Vilca, el joven que sufrió un grave accidente a principios de diciembre en la ciudad de Oruro, en Bolivia, y provocó un cruce internacional por cuánto le cobraron en el país vecino para atenderlo, contó cómo fueron sus días mientras estuvo internado en el vecino país.

Su caso se hizo público esta semana después de que su familia pidiera ayuda al gobierno jujeño para pagar su internación. El Gobierno de Gerardo Morales decidió abonar los más de dos mil dólares correspondientes al último período de su internación y costear el traslado a esa provincia argentina para realizarle al joven una compleja cirugía en la columna vertebral.

Internado en una habitación del departamento de traumatología del hospital Pablo Soria de Jujuy y a horas de someterse a una operación para corregir una fractura de una vértebra lumbar, el joven habló con Infobae: “Yo desde hace diez años que voy de manera constante a Bolivia. Siempre supe que el sistema de salud allá era pago y que si en algún momento me tenían que internar por algo, yo iba a tener que poner dinero para atenderme”, aseguró.

Vilca se asentó en 2016 en La Paz para trabajar como bajista de la banda de música tropical “Grupo Diez Puntos”: “Vivimos viajando por todo el país. Casi todos los fines de semana tenemos shows en diferentes ciudades o pueblos y yo logré ganarme la vida con eso”, aseguró.

Tras el accidente, Vilca fue trasladado a una sala de emergencias de Totora. Como no disponían de los elementos básicos para el tratamiento, fue derivado (junto al cantante de la banda) a un hospital público de Oruro: “Allí nos hicieron rayos y constataron las fracturas en el pie, pero no vieron la fractura de vértebra. Si bien yo les decía día tras día que me moría del dolor en la espalda media y el coxis, ellos no veían la lesión”.

Los médicos advirtieron que tres fracturas del tobillo ameritaban una cirugía. Por eso, le pasaron a Vilca un presupuesto de 1.300 dólares, sólo por las placas de titanio y el instrumental de la operación.

“Daniel, el dueño de la banda, me había dicho que tenía a su disposición el dinero de unos contratos de shows firmados y que se iba a hacer cargo de los pagos. Por eso, ahí lo tomé como un accidente laboral y que el tratamiento corría por parte de quien me empleaba. Estaba tan tranquilo que ni siquiera le avisé a mi familia”, aseguró.

Quince días después del accidente, la familia de Vilca se enteró y fue a visitarlo a la clínica Pro Salud de Cochabamba. En los cinco días internado en el centro de salud público de Oruro, hubo que pagar unos 22.000 pesos bolivianos (3.183 dólares) al margen de la operación del pie.

“Me dijeron que había que pagar unos 4.600 dólares de material, la misma cantidad por el cirujano y el resto de personal y que, con el costo de los días posteriores de internación, todo se redondearía en unos 10.000 dólares. Imposible de conseguir para alguien como yo”, relata Vilca.

La incertidumbre se alimentó con los primeros cortocircuitos en la relación del bajista y el líder del grupo, Rivadero: “Mientras esperábamos para ver de dónde se podía conseguir esa cantidad de plata, Daniel me decía que él estaba pagando mi internación y el día a día en la clínica. Por eso, yo no llegaba ni a preocuparme”, dice Vilca.

“Daniel me decía que el dinero lo podía sacar de un auto, del alquiler de una casa, no sé de qué cosas más. Yo seguía tranquilo porque creía que estaba todo pago. En un momento, sé que pagó unos 3.000 dólares por mi internación”, completa.

La espera por la cirugía de columna se dilató hasta que la familia fue consciente de que no podría pagar ese tipo de operación: “Tres días antes de que me fuera de Cochabamba, el líder de la banda me dijo que ya estaba todo pago. Pero el día anterior, yo pedí el resumen y, cuando lo trajeron, notamos que había una deuda de unos 2.100 dólares. Ahí fue cuando mi mamá empezó a pedir ayuda en los medios de Jujuy y mi historia llegó al gobierno de la provincia”

Según explica Vilca, el pago de esa deuda se realizó el mismo día del traslado por orden del secretario de Salud provincial, Pablo Jure. En total, la clínica de Cochabamba recibió unos 7.000 dólares por su internación y tratamiento.

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