Salud

Consejos y posturas para un mejor descanso

Qué debemos tener en cuenta para relajarnos bien y recuperar energía

domingo 3 de febrero de 2019 - 7:04 am

Una de las acciones cotidianas como es dormir puede convertirse en un problema si algo nos impide tener un buen descanso. Por esta razón es importante conocer los motivos por lo cuales dormimos mal y descubrir algunas ideas y posturas para descansar mejor.

Todos tenemos rituales y manías para encontrar la postura que nos permita acomodarnos mejor. No existe una fórmula exacta que funcione para todos igual. La elección del colchón y las posturas más adecuadas, dependen de nuestro estado físico.

– Si estamos con dificultad para respirar debido a una congestión nasal es conveniente usar dos grandes almohadones para que el cuerpo no esté del todo horizontal.

– Al acostarnos, la postura horizontal puede provocar que los ácidos del estómago asciendan por el esófago y darnos sensación de ardor y tos seca. Una idea es elevar la cama en su parte delantera con unos tacos y recostarnos sobre el lado izquierdo.

– Para aliviar las lumbares podemos colocar una almohada debajo de las piernas. Tanto si dormimos boca arriba como de lado, una bajo las rodillas redistribuirá el peso y nos ayudará a descansar mejor.

Los alimentos que tomamos en la cena son decisivos para descansar mejor. En primer lugar, hay algunos excitantes que desvelan, como las bebidas gaseosas, el café, el chocolate y algunas infusiones (té, mate…).

Es importante que la cena sea liviana y temprano. Basta con irnos a dormir sin tener sensación de hambre.

De otra forma, el organismo tiende a almacenar y convertir en grasa toda la cena. Una comida copiosa perjudica a nuestro hígado y, al mismo tiempo, hace trabajar al estómago dando sensación de pesadez.

Por lo tanto, deberíamos elegir alimentos vegetales (por la noche, mejor cocinados en lugar de crudos), proteína magra y una pequeña cantidad de grasas saludables (huevo, pescado azul, aguacate, frutos secos, etc.).

Existen muchas malas costumbres que hacemos de forma inconsciente y dificultan nuestro descanso. Por ejemplo:

– Tener una habitación en la que entra luz. Cuanta mayor sea la oscuridad, mejor descansaremos.

– Otro mal hábito es ver la televisión o usar dispositivos con pantalla lumínica antes de irnos a la cama.

– Debemos procurar que nuestro dormitorio esté bien ventilado a diario y sea lo más acogedor posible.

– Podemos pintar las paredes con tonalidades suaves y claras. Los colores pastel relajan la vista y aportan sensación de tranquilidad, mientras que los rojos y naranjas son demasiado energéticos.

– Debemos buscar un ambiente que no esté sobrecargado y tratar de mantener el orden y la limpieza. Una cama bien hecha con sábanas perfumadas ofrecerá calidad a nuestro descanso y nos invitará a disfrutar de esas horas de recuperación.

Fuente: Mejor con salud

COMENTARIOS