Salud

El síndrome que las mujeres pueden sufrir sin saberlo

Este problema afecta al funcionamiento de la hipófisis y tiene su raíz en un parto complicado

sábado 2 de febrero de 2019 - 7:06 am

El Síndrome de Sheehan es una enfermedad poco conocida pero bastante frecuente que afecta la hipófisis y que aparece en mujeres que han sido madres biológicas. Los síntomas pueden aparecer al poco tiempo del parto o muchos años después, por eso muchas conviven con él sin saberlo.

Es más común en países pobres o en vías de desarrollo, debido a que, en gran medida, la aparición tiene que ver con una atención deficitaria en el sistema de salud.

Se provoca debido a una pérdida de sangre importante o a tener la presión arterial extremadamente baja durante el parto o después de este. Debido a la falta de oxígeno por la hemorragia la glándula hipofisaria, que se agranda durante el embarazo, puede verse gravemente dañada.

Al destruirse parte del tejido de esta glándula, la hipófisis no puede funcionar de manera normal. Esta se encarga de regular la producción del resto de sistema endocrino, por lo que puede haber desequilibrios en la producción de hormonas que controlan el metabolismo, la fecundidad, la presión arterial, la producción de leche materna y muchos otros procesos vitales. La escasez de cualquiera de estas hormonas puede provocar problemas en todo el cuerpo.

Síntomas

- Dificultad o incapacidad para amamantar

- Ausencia de períodos menstruales (amenorrea) o períodos menstruales poco frecuentes (oligomenorrea)

- Incapacidad de que vuelva a crecer el vello púbico afeitado

- Disminución de la función mental, aumento de peso y dificultad para mantearse alerta como resultado de la baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)

- Presión arterial baja (hipotensión)

- Bajo nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia)

- Fatiga

- Latidos del corazón irregulares

- Reducción de las mamas

Algunos pueden aparecer apenas poco tiempo después del parto. Por ejemplo, es común que una madre se dé cuenta de que tiene este problema porque es incapaz de amamantar a su bebé.

Sin embargo, en mujeres en las que el daño fue menor, pueden pasar años sin descubrirlo, y hacerlo recién ante una situación de estrés físico extremo, como una infección grave o una cirugía, que desencadena una crisis suprarrenal.

Cualquier enfermedad que aumente la posibilidad de sufrir una pérdida intensa de sangre (hemorragia) o presión arterial baja durante el parto, como tener un embarazo múltiple o tener un problema con la placenta, puede aumentar el riesgo.

Sin embargo, con una atención médica adecuada y un control bien realizado durante el trabajo de parto deberían disminuir casi a cero las posibilidades de tener este problema.

Fuente: Mayo clinic / La bioguía

COMENTARIOS