Crisis en Venezuela

Cómo planea Maduro sortear el embargo de Trump a PDVSA

Con el aval de la Casa Blanca, Guaidó afirmó este lunes que inició "la toma del control progresivo y ordenado" de los activos del país en el exterior y que en las próximas horas procederá a nombrar una nueva junta directiva en esta filial de PDVSA

martes 29 de enero de 2019 - 8:02 pm

Después de que Estados Unidos anunciara que bloqueará los ingresos petroleros del gobierno bolivariano al congelar las cuentas de la estatal PDVSA, las refinadoras norteamericanas entraron en pánico y comenzaron a establecer negociaciones directas con Caracas para tratar de sortear el embargo de Trump.

“Estamos teniendo negociaciones con empresas de los Estados Unidos para evaluar los posibles mecanismos que podríamos usar para mantener el intercambio comercial, en el marco del derecho internacional público. Porque esto afecta directamente a los empresarios norteamericanos que quieren seguir comprando el petróleo venezolano”, reveló a LPO un importante cuadro del chavismo.

El hecho de que el bloqueo no se haya producido antes refleja el poder del lobby petrolero sobre la Casa Blanca, dado que dependen exclusivamente del crudo del país caribeño para abastecer al conjunto de refinerías que operan sobre la costa del Golfo de México. Por eso una de las alternativas que están planteando consiste en enviar el crudo desde un tercer país, mientras se estudia la ingeniería financiera para no vincular las cuentas de depósito con la petrolera de bandera venezolana.

Dado que se trata de una compleja operatoria, donde las firmas se arriesgan a fuertes represalias de Washington, el cese completo del suministro de petróleo es otra de las cartas que está sobre la mesa, ya que de continuar operando por las vías tradicionales, las divisas pasarían a manos de una oposición antichavista, que necesita recursos de manera urgente para financiar los sueldos de los funcionarios y militares que lo reconozcan como autoridad legítima.

En este sentido, el control de Citgo pasa a ser una batalla fundamental. Se trata del principal activo del estado venezolano en los Estados Unidos, con tres refinerías, 6.000 estaciones de servicio, oleoductos y 48 terminales de almacenamiento.

Aunque Guaidó afirmó este lunes que procederá a nombrar una nueva junta directiva en esta filial de PDVSA, el control operativo de la empresa todavía está en manos de Maduro.

Según lo expresado por el secretario del Tesoro, el conjunto de las medidas tendría un impacto cercano a los 20.000 millones de dólares sobre la economía venezolana, que dejan en un lugar ridículo a los famosos 20 millones que ofreció el Vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence, en carácter de “ayuda humanitaria”.

Para contrarrestar esta catástrofe, el chavismo ya inició contactos con las autoridades chinas, que se comprometieron a comprar todo lo que haga falta, pasando a ser el primer importador del petróleo de PDVSA, según comentaron a este medio fuentes oficiales del gobierno bolivariano.

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